Ahora que hemos dado entrada a una nueva década es buen momento para hacer un repaso del camino seguido por varias compañías de la industria del videojuego. Una de las más prestigiosas, la cual es conocida bajo el nombre de Sega, se encuentra muy activa en la actualidad.

Así lo demuestra el hecho de que Sega lanza nuevos juegos, tanto para móviles como para diversas plataformas portátiles y/o de sobremesa. Precisamente en este sentido gira el primero de los movimientos de gran trascendencia que ha realizado la marca del erizo azul en los últimos diez años.

Adaptarse a los nuevos mercados

Las mentes pensantes que trabajan en Sega son plenamente conscientes de que tarde o temprano las videoconsolas pasarán a ser historia, al menos tal como las conocemos hoy en día. Cada vez hay más demanda de un PC capaz de ejecutar con fluidez la inmensa mayoría de títulos que son lanzados, así como móviles y tablets que son ideales para disfrutar de partidas casuales. 

Centrándose sobre todo en el último mercado que acabamos de mencionar, Sega lleva tiempo lanzando desde remasters de sus míticos juegos como Sonic The Hedgehog hasta nuevas obras como las del género de casino que, por supuesto, incluyen numerosas referencias a títulos míticos.

El éxito que está cosechando con este tipo de lanzamientos radica fundamentalmente en un logro que pocas compañías consiguen. El mismo se resume en que las nuevas obras gusten no solo a los jugadores que recientemente adquieren afición por este mundillo, sino también a los clásicos que llevan décadas gozando de dicho hobby.

Para tal fin suele implementar mecánicas casual y algunas más avanzadas, permitiendo elegir entre ambas. Por ejemplo, los nuevos jugadores pueden decantarse por el control intuitivo con un sistema de ayudas, el cual funciona por medio del giroscopio y acelerómetro del dispositivo. Los más expertos, por su parte, incluso tienen la posibilidad de acoplar un gamepad al aparato.

Dicha capacidad de adaptarse a los nuevos mercados no la tienen todas las compañías, pero Sega ha demostrado una gran versatilidad en este sentido.

Alianza estratégica con Nintendo

Sega fue una auténtica montaña rusa en lo que a las videoconsolas se refiere. Empezó realmente bien con la Master System, aunque los récords terminaron de batirse a raíz del surgimiento de la Mega Drive. Todo parecía indicar que la empresa seguiría triunfando, aunque no tardó en cambiar la situación.

Ya de por sí la Saturn no cosechó una buena cifra de ventas. En el mercado asiático sí fue más conocida, pero sus registros dejaron que desear en territorio americano y europeo.

Definitivamente, Dreamcast fue la gota que colmó el vaso. No era un mal hardware, ni mucho menos. De hecho, los expertos indican que resultó una videoconsola adelantada a su tiempo. Sin embargo, no pudo hacerle sombra a PlayStation 2, cayendo en el olvido en un abrir y cerrar de ojos.

Aquella aventura fue la última en la que se embarcó la compañía en términos de hardware, aunque el software seguiría estando muy presente. Así lo ha demostrado a lo largo de la década a la que recientemente acabamos de decir adiós. 

¿Cómo podía seguir lanzando videojuegos si no disponía de una consola propia? Básicamente aliándose con otras compañías fabricantes. Sega todavía conservaba, y lo sigue haciendo, una licencia multimillonaria: la de Sonic. Y sabía que la mejor compañía para continuar explotándola era Nintendo.

¿Se aliaría con aquella marca con la que mantuvo tantos rifirrafes en las épocas de 8 y 16 bits? El dinero todo lo puede y, en este sentido, fue un movimiento muy fructífero para ambas compañías. 

Videojuegos como los de Mario y Sonic en las Olimpiadas registraron bastantes ventas a nivel mundial. Estas especies de crossovers han demostrado ser muy atrayentes para los gamers convencionales y los nuevos que van surgiendo año tras año, especialmente los más pequeños de la casa.

Versión mini 

El último movimiento que ha supuesto un gran acierto para Sega guarda relación con la nostalgia. Lo retro cada vez está más de moda y de ello han dado buena cuenta las ventas cosechadas por la Mega Drive Mini. En anteriores líneas hemos comentado que fue la consola de mayor éxito por parte de la empresa, y lo ha vuelto a demostrar con su versión de tamaño reducido.

En los medios especializados roza el diez como nota final no solo por la gran calidad de materiales, sino también por la excelente elección a la hora de determinar qué videojuegos pasarían a formar parte del catálogo definitivo.

Aprovechar el tirón nostálgico de la industria de los videojuegos ha sido clave para erigirse otra década más como una de las compañías más importantes del sector. De hecho, en próximas semanas verá la luz una obra cinematográfica basada en su personaje estrella, Sonic: La Película, protagonizada entre otros por el carismático Jim Carrey.