Los tiempos han cambiado ahora no se trata únicamente de verse bien sino que tenemos una responsabilidad mayor con nuestro ambiente que las generaciones pasadas. Los retos ecológicos han llegada a las pasarelas y las principales casa de moda del mundo lo han entendido.

Para la producción de un kilo de algodón se necesitan alrededor de 2,700 litros de agua y aproximadamente entre 9 y 11 mil para un par de jeans. Por cada kg de textiles se utilizan 600 litros de agua y se dice que la industria textil es la responsable del 20% del agua contaminada en el mundo. La industria también tiene un gran problema con el residuo: el 85% de los textiles van al vertedero cada año, solo un 1% de ellos se recicla en el mundo y lavar cierto tipo de prendas envía miles de microplásticos al océano.

La llegada de un nuevo paradigma

El 23 de agosto de 2019, 32 empresas globales de la industria de la moda y el textil han firmado el llamado Fashion Pact, en ella se comprometen en suma media con varios temas de importancia ecológica, clima, biodiversidad y océanos. Su compromiso es tal que se presentaron ante el G7 en Biarritz. Esto es todo un acontecimiento para el mundo de la moda cuyos objetivos pasan por detener el calentamiento global, restaurar la biodiversidad y proteger los océanos. Bastante loables si los comparamos con el pasado.

La coalición cuenta entre sus filas a: ADIDAS, CHANEL, GIORGIO ARMANI, PRADA, PUMA, RALPH LAUREN, RUYI, SALVATORE FERRAGAMO, SELFRIDGES GROUP, STELLA MCCARTNEY solo para nombrar a los más conocidos de entre 56 empresas que representan casi 250 marcas.

Adidas ya ha lanzado Infinite Play  un servicio de economía circular en el que los usuarios deben ofrecer detalles sobre sus artículos en el sitio web o aplicación de Adidas por celular. Inmediatamente tendrán opción de recoger la ropa, zapatos y accesorios de su hogar o de usar Freepost para enviarlos desde su oficina de correos local.

Moda sostenible, también necesita de economía circular

Adaptar la moda sostenible a los estándares de la industria moderna pasa necesariamente por integrar la moda circular.

La moda circular como modelo de industria emergente elimina el concepto de residuo y busca contribuir a regenerar los ecosistemas. Se centra en reducir al máximo la extracción de materiales, transforma productos y servicios, garantiza una mayor vida útil de cada producto y por ende recupera remanufactura y rehúsa los productos y materiales una y otra vez.

El objetivo de este modelo: limitar la extracción de materia primas y la producción de residuo mientras se mantiene el valor de los recursos en sí, dentro del ciclo económico.

Los materiales que provienen de la moda, al final de su vida útil aún tienen valor y deberían poder reutilizarse, repararse, reciclarse o usarse en otras industrias.

Generar la transición a la economía circular requiere de una acción colectiva de las empresas y todos sus departamentos, los gobiernos de los globales a los locales y unos consumidores implicados en compras más sostenibles. Ya existen empresas pequeñas que han tenido éxito y rentabilidad en el sistema de moda circular y muchas grandes están ya actuando.

Este es un objetivo con muchos obstáculos en el camino. Hablamos de optimizar la tecnología, cambiar los modelos de negocio e influenciar la forma de pensar del consumidor para cambiar su manera de consumir. Esto nos permitirá apaciguar la presión económica sobre los recursos y buscar nuevo modelos que permitan seguir creciendo económicamente haciendo un bien al ambiente. Quizá el reto más complejo es el de desmantelar malentendidos y mitos, dejar atrás la vieja moda y entender el impacto global de la industria, que debe reinventarse hacia el progreso.

Si quieres que tu marca sea sostenible y entre a la economía circular, Ester Xicota ofrece sesiones online coaching moda sostenible que te ayudarán a transformar tu empresa.