Trasparencia Internacional ha publicado una clasificación de 176 países, donde se analiza el índice de percepción de la corrupción en cada uno de esos lugares. Y España ha conseguido su peor  posición de los últimos tiempos, ya que se encuentra en el puesto 41, con una nota de 58, que es igual al año 2015. Este análisis nos acerca a países que tienen una corrupción sistemática como Georgia o la República Checa.

El análisis de la clasificación mundial de percepción de la corrupción

Los países menos corruptos son Dinamarca y Nueva Zelanda, que tienen un índice de 90 puntos.  En un puesto mejor que España se encuentran países como Emiratos Árabes  Unidos, Bután, Bahamas, Uruguay, Cabo Verde, Botswana, Catar o Hong Kong.

Según Transparencia Internacional, uno de los grandes problemas es la falta de protección para los denunciantes, que cree que debería haber una ley que regulara este tema, pues vacíos legales como este han hecho que la corrupción sea uno de los principales problemas de España. Además, que los ciudadanos creen que la justicia está absolutamente politizada y que, a causa de esto, los casos suelen quedar sin castigo.  Y la única forma de poder solucionar este problema es despolitizar los órganos encargados de la justicia y los constitucionales, reducir el número de aforados, la prohibición de los indultos por corrupción y sanciones reales para quien incumpla la Ley de Trasparencia.

España tiene 59 puntos, mientras que el 69 % de los  países de la encuesta no llegan a los 50, lo que viene a dar un dato alarmante para nuestro país, que está llegando a un límite increíble.

Este dato se contrasta con una encuesta que se realizó en noviembre de 2016, donde el 80 % de los españoles encuestados suspendían las acciones del Gobierno en relación con la corrupción.