“Cincuenta años dicen los expertos que tardará en crearse un nuevo status quo, en construirse una economía sólida y resituarse el grueso poblacional en nuevas actividades productivas. Eso si no se reactiva la red y volvemos todos en avalancha. Los más optimistas dicen que volverán una hornada de carteros, repartidores y operarios de diferente naturaleza que sustituirán a todos los trabajadores que prestaban sus servicios a empresas online. Las tiendas físicas sustituirán las Marketplace, los cantantes producirán grandes tiradas de sus discos y emplearán en sus proyectos físicos a los que trabajaban en el entorno web. Necesitaremos, a su vez, más espacio para todo lo que flotaba en la nube. Volverán las redacciones de periódicos, las academias y clases particulares, el informático que cobra por desplazamientos, etcétera.” (Fragmento de la novela El Profeta).

El escrito jerezano Javier López Menacho nos habla en la novela El Pofeta de Isaías, un informático que terminó escogiendo plataformas como Youtube o Jomid y consiguió millones de seguidores. Tras la desaparición de Internet, comienza a grabar vídeos con la vieja cámara de su padre en la azotea de su edificio y en ellos relata con una mezcla entre esperanza y desesperación los cambios sociales que han sucedido desde entonces.

Un Gran Apagón mundial ha provocado la caída de Internet de forma permanente, según declaran las autoridades. La sociedad sufre cambios estructurales profundos, ven hundirse negocios consolidados y punteros a cambio del resurgir de otros ya en decadencia que no tenían futuro alguno. Por más que aseguran los portavoces pertinentes seguir buscando el motivo del apagón, no parece haber vuelta atrás. Millones de empleos desaparecidos, las generaciones jóvenes que eran el futuro son los más huérfanos de la desaparición de la red. Muchos ya tecnodependientes sin saberlo sufren la abstinencia repentina sin poder reaccionar, ya que la mitad de su vida y de sus herramientas para la vida estaban en Internet.

El futuro cercano que plantea la novela, Madrid, año 2024, permite al lector pensar en cómo enfrentaría una situación similar, si el uso que hace de las tecnologías es adecuado, si conoce de verdad el alcance del uso que hacen las empresas y los gobiernos con los datos de los usuarios, si sabemos realmente las bondades y los peligros de tecnologías como Internet. Si estamos preparados para readaptarnos a un retroceso tan global como ese, a nivel económico y a nivel psicológico.

Toda la novela, en el fondo, es una oda a la comunicación y a su forma de propagarse a través de diferentes vías para combatir la desinformación y la manipulación a la que puede verse sometida una sociedad. Ha sido presentada en su ciudad natal, Jerez de la Frontera, en la ciudad de Barcelona y en tierras valencianas, acompañado por el cineasta Pruden Castilla en el Kaf Café. En los eventos se ha charlado sobre tecnología y dependencia, sobre comunicación y estrategias de control social y sobre las libertades y condenas de una herramienta como Internet, tan útil y tan peligrosa dependiendo del uso que se haga de ella.

Javier López Menacho nació en Jerez de la Frontera, aunque en la actualidad reside en Barcelona. Es especialista en comunicación y marketing digital. Ha publicado en diversos medios de comunicación, entre los que destacan Lavozdelsur.es, Qué leer, Ctxt, La Marea, Secretolivo, marketing4ecommerce o Revista Bytes. Ha escrito el libro de crónicas Yo, precario, el libro de relatos Hijos del Sur y el manual SOS, 25 casos para superar una crisis de reputación digital. Hace unos meses publicó el ensayo La farsa de las startups.