Si hay un producto en el mercado que está acaparando la atención de los consumidores ese no es otro que el cigarrillo electrónico. La creciente preocupación por la salud, tras confirmarse hace más de 40 años de los efectos nocivos del tabaco, hizo que muchas personas dejaran de fumar de forma casi inmediata. Los casos de cáncer y enfermedades relacionadas con el sistema respiratorio, así como un envejecimiento prematuro de muchos órganos. A pesar de ello, muchos consumidores se ven incapaces de dejar el nefasto hábito del tabaco.

El origen del cigarrillo electrónico

Los cigarrillos electrónicos fueron inventados en China en el año 2003, y fueron fruto del desarrollo de un farmacéutico. Comenzaron a comercializarse al año siguiente en el país asiático. Básicamente constan de un tubo con un dispositivo que vaporiza el contenido de un cartucho, en el que hay un alcohol y nicotina líquida. El claromizador del cigarrillo electrónico es el encargado de atomizar ese líquido y convertirlo en vapor para inhalar. Enspirar para claromizadores es una de las marcas más apreciadas por consumidores de este tipo de productos, ya que proporciona una experiencia completa de vapeo.

Así son estos dispositivos

El contenido líquido de los cigarrillos electrónicos lleva disuelto el principal agente activo del tabaco, la nicotina, también líquida. Los cartuchos cuentan con la peculiaridad de tener diferentes sabores, por lo que la experiencia de la persona que vapea es mucho más plena. Hemos de tener en cuenta que en los cigarrillos electrónicos no hay combustión de ninguna clase, no se quema ninguna sustancia, por lo que la inhalación de sustancias cancerígenas y tóxicas. Los cigarrillos electrónicos tienen además un plus interesante, desapatrece el riesgo de incendio por una colilla mal apagada. Puede parecer un tema menor, pero no es así. Colillas arrojadas desde coches en marcha han provocado devastadores incendios.

Esta nueva forma de fumar supone que la legislación aplicable en nuestro país sobre el uso y consumo del tabaco es aquella que rige para los cigarrillos electrónicos. Por ejemplo, podrás vapear en una terraza y en la propia calle, pero no podrás hacerlo en un edificio público, en un autobús urbano o en el interior de un restaurante. Algunos países además tienen legislaciones distintas con respecto al uso y consumo de cigarrillos electrónicos. Por ejemplo, en Alemania rigen las mismas normas que en España, pero en Venezuela o Colombia su uso, importación y distribución no están permitidos. Conviene informarse previamente a viajar sobre cuáles son las visicitudes que podemos encontrarnos.

Las ventajas del cigarrillo electrónico son estas

Para comenzar, se trata de un producto cuyo uso está siendo avalado por algunos nacionales de salud como un método efectivo para abandonar el tabaco convencional. Para clomenzar, muchos fumadores, aparte de ser adictos a la nicotina, lo que buscan es tener algo entre las manos, llevarse el cigarrillo a la boca y seguir inhalando y exhalando. Todo eso se consigue con estos dispositivos, pero con la ventaja añadida de no ser perjudicial para la salud.

El cigarrillo electrónico no tiene efectos sobre la salud como el convencional, y el usuario sigue recibiendo la dosis de nicotina que necesita. Los cartuchos con líquido tienen la posibilidad de ser adquiridos con más o menos cantidad de este principio activo, incluso sin él. Se puede, por tanto, ir reduciendo la dosis de nicotina poco a poco, de tal manera que quede el hábito solamente de llevarse algo a la boca y poco más.

Otra de las ventajas con las que cuenta es que podemos comprar cartuchos con diferentes sabores, al igual que quien fuma tabaco rubio o negro. En este campo, las posibilidades son mucho mayores, y podemos encontrar sabores de lo más variopintos. Solo es cuestión de ir probando quellos con los que nos enconbtreos más a gusto.

El coste económico de estos cartuchos suele ser similar al de un paquete de cigarrillos, pero hay usuarios que compran el líquido en grandes cantidades y van rellenando los cartuchos ellos mismos, por lo que es posible ahorrar bastante dinero a la hora de realizar las recargas. Como se puede apreciar, las ventajas del cigarrillo electrónico frente al tradicional son mucho mayores.

Con un empuje importante de un tiempo a esta parte, el cigarrillo electrónico se perfila como una tendencia que va en ascenso, mucho más saludable que el tabaco tradicional, sin efectos secundarios de importancia y bastante más respetuosa con los demás. gracias al cigarrillo electrónico, cuyo vapor de la exhalación se difumina de forma rápida, se acaba con la figura de los fumadores pasivos.

Como podemos apreciar, el cigarrillo electrónico va ocupando una tasa de usuarios cada vez mayor, en detrimento de los fumadores de toda la vida. Quedrá por ver cuáles son las evoluciones en estos dispositivos, cuyo simple principio de vaporización ha permitido hacerlo muy asequible al gran público.