Se podía llegar a pensar que Cristina Cifuentes iba a ser una más dentro de la gran estructura que es el Partido Popular. Sin embargo, la presidenta de la Comunidad de Madrid, desde el primer día, dejó claro que no solo no se postra a los designios de su partido sino que si se da el caso de que sus aportaciones pueden mejorar lo que ya existe, irá con ellas hasta donde se le permita.

Algo que acaba de hacer en la última reunión que el gobierno central ha mantenido con los presidentes autonómicos y cuyo principal punto del día ha sido el de la financiación autonómica.

Una armonización fiscal que no gusta a Cristina Cifuentes

Todo el asunto viene porque desde el ejecutivo central se quiere llegar a lo que se ha tenido a bien denominar como una armonización fiscal. Dicho de otro modo, lo que se pretende es que de un modo o de otro, todas las comunidades autónomas paguen lo mismo en concepto de impuestos de manera que todas tengan la posibilidad de tener acceso a unos recursos de manera más equitativa.

Sin embargo, y bajo el postulado de Cristina Cifuentes, a la que no le falta razón según muchos de sus colegas de partido, esta armonización fiscal no es otra cosa que una manera de oculta la mala gestión que se está haciendo en algunas comunidades autónomas entre las que hay que incluir a las que gestionan compañeros de partido.

Un punto de vista que además complementa con otra afirmación muy rotunda. No todas las comunidades autónomas pueden tener la misma carga fiscal ya que el escenario social y económico de cada una de ellas es completamente distinto. Una medida, que según Cifuentes, no haría otra cosa que tratar a las comunidades de manera desigual unas de otras.