El sector inmobiliario en Vigo está viviendo uno de sus momentos estelares en su auge y su máximo histórico, motivado a que esta actividad comercial se ha triplicado en esta ciudad mostrando una viva recuperación cuya demanda ha superado a la oferta con creces, lo que ha determinado un aumento en los precios de ventas y alquileres.

Por esta razón el alojamiento se ha convertido en un quebradero de cabeza.

Es tan alta la demanda a pesar de los precios elevados que se ha presentado el fenómeno de la escasez por la falta de disponibilidad en inmuebles, aun siendo considerada como la ciudad más cara en la zona de Policarpo y Toralla, así lo determinó el Observatorio de Vivienda de Galicia.

La burbuja inmobiliaria se hace notar con el movimiento y actividad empresarial en este ámbito reflejado en la apertura de nuevas agencias intermediarias, constructores y cooperativas dedicadas a actividades comerciales en este sector, siendo uno de lo que más crecimiento denota a la par de la hostelería.

Según estadísticas el grueso de la demanda se encuentra  en los códigos  postales desde Isaac Peral hasta Beiramar, pasando por Urzaiz, Policarpo Sanz y todo Montero Ríos.

A pesar de lo inestable del sector inmobiliario las zonas con mayor demanda son Casco Vello y Torrecedeira y en lo referente a la cantidad de contratos firmados.

El Concello vende el hotel, párking y bajos del auditorio

El Barrio más cotizado es el que bordea la vía al Aeropuerto, Ramón Nieto y Gregorio Espino, con una considerable masa de habitantes que actualmente paga por un nuevo contrato 437 euros a diferencia de hace un año, cuando se pagaba por el mismo concepto 400 euros.

Como es de suponer, en Vigo podemos encontrar Barrios con alquileres y precios accesibles si se quiere, cuya media oscila entre los 300 y 400 euros.

Está la zona de Teis que se extiende desde A.Madroa hasta la parte inferior de la Etea, con rentas oscilantes entre 388 euros y los 400 asimismo encontramos a Balaidos sectore que se revalorizaran con la apertura del Centro Vialia en un futuro cercano.

Sin embargo existe un vacío en la regulación de este productivo e importante sector empresarial.

Desde hace más de una década se considera un problema al que hay que dar la vuelta, siendo de gran necesidad la regularización y crear normativas para aquellas personas que entren en este ámbito, debido a que hasta ahora los requisitos que se exigen son nulos para constructores promotores e intermediarios, lo que permitió que en la temporada del boom inmobiliario el mercado se transformase en un nicho para muchos.

No se requiere estar colegiado, ni presentar ningún examen  previo, ni siquiera tener un certificado de agente inmobiliario, ni una licencia para moverse en ese mercado que mueve tanto dinero por eso urge la regulación.