Cuando hablamos de una gran ciudad, lo queramos o no, siempre tenemos que hablar de los coches que en ella hay y de cómo se organiza y se gestiona la circulación. Y es que, a día de hoy, la circulación de los vehículos de una ciudad no solo importa desde el punto de vista práctico, es decir, desde el punto de vista de la propia comodidad de los usuarios sino que también hay que enfocarlo desde el punto de vista del medioambiente. Dos detalles que, por su vertiente negativa, están siendo protagonistas en la ciudad de Vigo.

Problemas incipientes de contaminación

Si bien es cierto que Vigo en ningún caso es una ciudad como Madrid o Barcelona, no es menos cierto que la falta de lluvias que ha experimentado la ciudad en las últimas semanas, ha hecho que la población perciba un aumento en la contaminación del aire. Como decimos, los niveles no son ni mucho menos preocupantes pero esta tendencia tiene que revertirse antes de que pueda ser un problema serio para la salud pública.

Infraestructuras que no son suficientes

Parte de este plan de prevención podría pasar, sin lugar a dudas por mejorar algunas de las carreteras que tiene la ciudad gallega. Más que nada porque se ha podido comprobar que la AP-9 y la A-55 son motivo de colapso prácticamente todos los días del año por lo que esto no hace otra cosa que favorecer todo lo que tiene que ver con la contaminación. El problema es que estos cambios requieren de una cierta inversión a nivel económico.

Sin embargo, hay que decir que ya han sido varios los ciudadanos que utilizando el altavoz que son las redes sociales, se han puesto manos a la obra y a través de fotografías y demás recursos ya han advertido del peligro que puede correr la ciudad si no se ponen medios a corto plazo.