Si te estás planteando comenzar a usar copa menstrual y no sabes si es la opción que más te interesa, te acercamos todo lo que debes saber sobre esta opción: qué es y las ventajas que puede suponer su uso frente a los tampones o compresas clásicos.

En qué consiste una copa menstrual

Una copa menstrual es un producto destinado a la higiene personal íntima que suele tener forma de cono o embudo y se fabrica a base de silicona. Se pueden lavar y son reutilizables, es un producto producto ecológico que te permitirá mantener una excelente higiene en todo momento sin tener que recurrir a productos más contaminantes como son las compresas y tampones que se deben cambiar cada 4 o 6 horas con el gasto de celulosa que ello conlleva.

La copa menstrual, como ocurre con los tampones, se coloca en la vagina. Su modo de colocación es similar a la de un aro anticonceptivo y se debe retirar pasadas unas horas cuando notemos que esta copa ya está llena. Es un producto cómodo porque cuenta con una textura completamente flexible y eso hace que se adapte a la perfección a la cavidad vaginal, resultando confortable y nada molesto.

Ventajas de la copa menstrual

Llevar copa menstrual en lugar de optar por soluciones como los tampones conllevan una serie de ventajas. A continuación, pasamos a detallarlas.

Ahorro 

Los productos de higiene femenina íntima suelen ser bastante caros y llevar una copa menstrual te permitirá ahorrarte una cantidad a tener en cuenta mensual, puesto que tan solo tendrás que comprar la copa una vez. Ten en cuenta que una copa puede durar en perfecto estado unos 10 años. Una caja de tampones cuesta de media unos 3,5 euros, lo que supone al año cerca de 70 euros. Si a ese gasto se le multiplica por 10 que son los años que dura una copa en total te habrás ahorrado cerca de 700 euros.

Es más ecológica

Al no gastar celulosa es una opción mucho más ecológica de lo que lo son los tampones. Se trata de un producto absolutamente respetuoso con el medio ambiente, reutilizable y el impacto en el entorno que genera es mínimo, puesto que no es un producto realizado a base de algodón como sí son tanto las compresas como los tampones.

Son cómodas

Tanto en el caso de las compresas como de los tampones en algunos casos se asocian a su uso problemas de sequedad vaginal, alergias, candidiasis, y demás pero esto no ocurre en ningún caso en el caso de las copas menstruales, puesto que están realizadas a base de productos hipoalergénicos y respetuosos con el cuerpo. 

No sentirás en ningún momento que la llevas, algo que no ocurre ni con las compresas ni tampoco con los tampones, por lo que esto es un punto ya muy favorable a tener presente.

Reduce el mal olor

Con la menstruación los olores fuertes o incluso desagradables pueden ser frecuentes cuando se lleva una compresa o tampón pero con el uso de la copa menstrual esto se reduce notablemente y te sentirás mucho más cómoda y limpia en ese sentido.

No contiene productos químicos

Las copas menstruales no contienen ningún producto químico en su composición. Al no contar con una cantidad de blanqueantes, perfumes y otros químicos que sí pueden contener los tampones o compresas y que acabaría absorbiendo nuestro cuerpo también evitarás que se produzca la enfermedad del síndrome del choque tóxico que, al parecer, estaría vinculada con el uso de los tampones y las compresas.

Recoge la menstruación pero no la absorbe

La copa menstrual no funciona como una compresa o un tampón. Mientras que estos dos últimos lo que hacen es absorber la menstruación, a la copa menstrual no le ocurre esto. simplemente recoge la sangre. Esto hace que se eviten las irritaciones, alergias, malos olores, etc, tal y como apuntábamos.

Limpieza de la copa menstrual

Si te has decidido a usar la copa menstrual debes saber también cómo debes limpiarla. La primera vez que la usas tendrás, previamente, que esterilizarla antes de colocártela. Bastará con colocar la copa en una olla de agua hirviendo durante 3 minutos.

Ya en los días que tengas la menstruación tendrás que limpiarla siempre tras retirártela, vaciándola por completo para evitar que se deteriore. Tendrás que limpiarla con agua fría y jabón neutro, sin perfumes. Tras ello ya estarás otra vez en disposición de usarla de nuevo. Cada vez que finalice el ciclo de la menstruación se recomienda esterilizar de nuevo la copa, es decir, una vez al mes.