Probablemente en alguna ocasión has oído hablar de la hiperhidrosis. Concretamente hace referencia al exceso de sudoración. ¿Sabías que en Vigo hay muchos ciudadanos afectados por esta patología? En efecto. En algunos de ellos es más evidente que en otros, pero todos los casos presentan algunos contratiempos que trasladan dificultades a los pacientes que lo sufren.

A raíz de la existencia de determinados productos como los de www.driosec.com hoy en día es una realidad el hecho de poder acabar con este tipo de excesos de sudor. Tras informarse de los métodos existentes son muchos los vigueses que no dudan en optar por alguno de los sistemas más recomendables, sobre todo teniendo en cuenta las ventajas que proporcionan.

Menor riesgo de deshidratación

La sudoración es un proceso orgánico. Realizarlo en sí no es perjudicial, puesto que el organismo necesita deshacerse de los líquidos para que posteriormente sean repuestos de manera natural, por ejemplo bebiendo agua o aplicándose cremas sin componentes químicos.

Sin embargo, se convierte en un problema cuando el sudor es excesivo. Es entonces cuando el cuerpo pierde demasiados líquidos que, a pesar de los esfuerzos llevados a cabo posteriormente, es difícil recuperar especialmente en determinadas épocas del año como la estación veraniega.

La deshidratación es más peligrosa de lo que en un principio puede parecer. Así pues, no es de extrañar que al comprobar que hay menos riesgo de padecerla al someterse a un procedimiento de eliminación de hiperhidrosis, los vigueses se muestren predispuestos a optar por él.

En concreto aquel que más suelen elegir es el dispositivo de iontoforesis, puesto que se ha demostrado que es uno de los más efectivos reduciendo a la mínima expresión el sudor tanto de las manos como de los pies. Junto a otras partes del cuerpo, son unas de las áreas que mayor deshidratación provocan al sudar, problema que se corrige controlando el exceso.

Adiós a los malos olores

Afortunadamente algunas partes del ser humano no suelen caracterizarse por emitir malos olores cuando sudan en exceso. Las manos son un buen ejemplo, aunque por desgracia no todo el cuerpo goza de tal ventaja. Así lo demuestran los pies.

Independientemente de si se utilizan calcetines o dichos elementos textiles son prescindidos, es inevitable que tarde o temprano, incluso con un calzado de óptima transpiración, un olor desagradable empiece a aflorar con todo lo negativo que ello acarrea.

No hace falta realizar una actividad física de considerable intensidad para llegar a tal punto. Al tratarse de una sudoración excesiva, se produce incluso cuando el sujeto en cuestión se encuentra en reposo sin necesidad de que la temperatura ambiente sea muy elevada.

Poco a poco el sudor va recorriendo la planta de ambos pies causando malos olores que no es nada sencillo disimular. Pero, ¿y si en vez de camuflarlos se eliminan por completo? Por suerte es más que viable por medio del dispositivo mencionado en anteriores líneas.

¿Cómo lo consigue? Principalmente aprovechando las características de un circuito cerrado por el que pasa una corriente de baja intensidad. Trasladándola a las capas de la piel poco a poco va corrigiéndose una patología que cada vez afecta a una mayor cantidad de personas.

Al tratarse de un tratamiento con un alto nivel de personalización no solo los casos más graves pueden solucionarse, sino también por supuesto aquellos que son bastante leves pero que, aun así, causan adversidades a quienes lidian con dicho problema.

Los problemas psicológicos pasan a ser historia

Uno de los aspectos en los que más se evidencian los problemas que causan los excesos de sudoración se resume en el ámbito psicológico. Incluso las mentes que presentan una mayor fortaleza terminan debilitándose.

¿A qué es debido? Básicamente ello es fruto de numerosas inseguridades que provoca la hiperhidrosis. Por ejemplo, los malos olores que recientemente hemos descrito son uno de los principales quebraderos de cabeza por parte de los pacientes, sobre todo si se ven obligados a estar en un espacio cerrado junto a otros individuos.

No pasan demasiados meses hasta que este contratiempo se convierte en un auténtico problema de timidez extrema, lo cual acaba pasando factura en entornos estudiantiles, laborales e incluso personales. 

Por si fuera poco, los complejos también terminan apoderándose de los pacientes afectados por la hiperhidrosis. Y es que en caso de que el exceso de sudoración se produzca en zonas visibles, ejemplificándolo las axilas, tienden a evitarse las ropas de determinados colores con tal de impedir que, en la medida de lo posible, el resultado de la eliminación de líquidos sea apreciado por el resto de sujetos. 

Tras someterse a un efectivo tratamiento que dé como resultado un control y una eliminación del sudor, este tipo de problemas psicológicos dejan de hacer mella en la mente del susodicho. Por ende, se obtiene una considerable mejora en lo referente a la calidad de vida.