La gran mayoría de las personas en el mundo hacen uso de los Smartphone debido a que sin lugar a dudas aporta una serie de beneficios que van más allá de la simple comunicación telefónica, el llevar consigo la música preferida, las imágenes del recuerdo, las redes sociales, el correo de la oficina, en fin…difícilmente nos negamos a privarnos de estos dispositivos; sin embargo, suele pasar desapercibida la forma en que estos móviles afectan nuestra vida cotidiana.

Muy pocas son las personas que han percibido que el uso excesivo de estos dispositivos inteligentes nos abstrae de tal manera del mundo real, pasando a otro mundo paralelo sin darnos cuenta y asumiendo que se trata del mismo, allí nos encerramos en nosotros mismos y obviamos sin más ese contacto con los demás, esa conversación cara a cara y esa socialización propia del ser humano; así y más afectan nuestra vida los Smartphone.

Las normas en este mundo virtual son otras, las prioridades también lo son, quien  posee uno de estos dispositivos es como si estuviese obligado a dejar registro de cada una de sus actividades desde que se levanta hasta que culmina su día, si va de vacaciones, si se siente enfermo, si tiene mucho trabajo, el nacimiento de un hijo, cumpleaños, una comida con amigos, un nuevo look y así lo publicamos en todas nuestras redes que por supuesto están centralizadas en nuestro Smartphone.

Cómo nos afecta un uso indebido del whatsapp

Toda esta actividad puede asumirse como la dedicación de tiempo valioso en actividades poco productivas que además favorecen la dispersión, quitan el sueño y afectan el estado de ánimo sobre todo cuando percibimos que poca receptividad ha tenido nuestras publicaciones o si recibimos un comentario que no nos gusta.

Mientras, nos vamos convirtiendo en todos unos autómatas centrados en nosotros mismos, mostrando nuestra nueva adquisición, como nos ponemos en forma en el Gym, el retoque que nos hicimos en el rostro y nos olvidamos de cómo interactuar con las demás personas solo lo hacemos con nosotros mismos.

Al parecer en España el crecimiento de la presencia de mascotas se relaciona mucho con la nueva manera de auto comunicarse, estas de hecho no tienen la forma de corresponder a nuestras palabras por lo que se convierten en el mejor de los amigos y el más querido, ya que siempre nos darán la razón, así mismo ocurre con las nuevas tecnologías que nos facilitan la vida y hacen menos necesario acudir a terceros por algo de ayuda.

No se pretende satanizar el Smartphone porque de hecho es un dispositivo que pone a la mano del usuario muchas herramientas de utilidad, lo que vale la pena es pensar en moderar su uso y no perder ese contacto tan importante con otras personas que es lo que realmente nos hace humanos y pensantes.