Llegan partidos importantes para la selección española y Julen Lopetegui tira de experiencia y de veteranía. Cierto es que si por algo se ha caracterizado el nuevo seleccionador español es por tratar de dar oportunidades a gente nueva y por tratar de renovar la selección nacional. Sin embargo, como cualquier entrenador del planeta fútbol, cuando llegan los partidos en los que hay que demostrar que uno es el mejor, se suele confiar en la gente que va a dar un punto extra de calidad.

Una columna vertebral sin sorpresas

No hay más que ver la convocatoria para darse cuenta de esto. Si comenzamos por la defensa, podemos ver que los fijos son los defensas de, seguramente, los dos mejores equipos del mundo. ¿Quién le puede discutir el puesto a Carvajal, Piqué, Ramos y Jordi Alba? A partir de ahí, podemos fijarnos en el centro del campo y veremos que de titulares seguramente jueguen Koke, Busquets e Iniesta acompañados arriba por Diego Costa y Aspas. Solo dos puestos para el resto de convocados.

Pero es que incluso aquí hay pocas novedades. De hecho, hasta se ha vuelto a convocar a Pedro. Un jugador que a pesar de que está haciendo un buen papel en el Chelsea, de eso no hay ninguna duda, ya dijo en la última cita de selecciones que no tenía intención de acudir a la selección únicamente para hacer grupo.

Esperemos que el combinado nacional ofrezca su mejor versión aunque desde algunos medios se pide que la renovación del estilo de juego sea un hecho ya que en algunos enfrentamientos contra rivales de entidad se ha podido comprobar que el estilo del “tiki-taka” parece haber pasado a mejor vida. ¿Puede ser el momento de mostrar un estilo un poco más aguerrido y más directo? Habrá que dar tiempo al tiempo en La Roja.