Uno de los meses predilectos para las vacaciones de los españoles ha sido siempre el mes de agosto. Sin embargo, debido a que este año los precios tanto de los hoteles como de los apartamentos han sufrido un cierto incremento, el mes de junio ha sido el elegido por muchos para disfrutar de un merecido descanso. Pero aún hay más ya que a las alternativas que todos conocemos, en este caso la playa, se le ha sumado lo que se conoce como turismo de interior. Un tipo de turismo que ha hecho que Vigo este mes de junio reciba mucha gente proveniente de toda la geografía española.

En busca de un clima suave y una gran riqueza cultural

Estos serían los dos pilares básicos para las personas que han decidido visitar la ciudad gallega. En primer lugar han tenido en cuenta que el mes de junio ha sido inusualmente cálido por lo que han decidido huir al norte en busca de unas temperaturas algo más bajas. Esto les ha permitido poder salir a la calle y conocer una ciudad que hasta ese momento no tenían casi constancia de que existía.

A esto hay que sumarle la gran riqueza cultural que tiene Vigo. Son muchas cosas las que hay que ver y muy poco tiempo disponible. De ahí que los restaurantes y bares de la ciudad hayan sacado su mejor oferta para albergar a estas personas. Una oferta que no solo hay que verla desde el punto de vista gastronómico sino que también es culinaria. Sabores de la tierra, que en muchas ocasiones no se ven en otros puntos de la península, aderezados con algunos clásicos vinos gallegos, han sido lo mejor para unos turistas que ya han asegurado que repetirán a realizar un turismo que hasta este momento desconocían por completo.