Los menores transexuales con «suficiente madurez» que estén en «situación estable de transexualidad» podrán reclamar el cambio de sexo ente el Registro Civil según lo estableció el Tribunal Constitucional.

De esta manera el artículo primero de la Ley 3/2007 que regula la mención relativa al sexo de las personas se declararía en parte inconstitucional; ya que establece que «toda persona de nacionalidad española, mayor de edad y con capacidad para representarse, podrá pedir la rectificación de la mención registral del sexo«.

Como es de conocimiento público, para suplicar el cambio de sexo al Registro Civil, al solicitante la ley le insta a que sea calificado con ‘disforia de género’ mediante un certificado firmado por un psicólogo clínico o médico de confianza, quien lo haya tratado clínicamente mínimo dos años para adaptar sus caracteres físicos al sexo que pretende, sin embargo no se le exige la cirugía de reasignación.

El Tribunal Supremo planteó sus dudas al Tribunal Constitucional; debido a que la sentencia de sus 12 funcionarios contó con dos votos particulares en contra. Este y  siguiendo el juicio de la Sala Civil del Tribunal Supremo, quien en 2016 planteó la condición de madurez y estabilidad pudiera transgredir la Carta Magna.

El tribunal sólo informó este jueves la finalidad que guarda su decisión; la sentencia completa será notificada en los próximos días. Las razones de los magistrados del constitucional alcanzan a los citados por el Tribunal Supremo.

De hecho, las expresiones claves de la decisión, «situación estable de transexualidad» y «suficiente madurez» fueron las que usó el Supremo en el auto con el que exigió al Constitucional se estudiara el caso.

En ese auto el Supremo ponía en tela de juicio la constitucionalidad de la condición de la mayoría de edad que expresa textualmente «cuando se trate de un menor con suficiente madurez, que hace una petición seria por encontrarse en una situación estable de transexualidad y cuando la desigualdad entre el sexo psicológico y registral le provoca sentimientos de vulnerabilidad, humillación y ansiedad incompatibles con las exigencias del derecho a la integridad moral del art. 15 de la Constitución y a la salud, entendida en su sentido más integral de bienestar físico y moral, del art. 43 de la Constitución y le expone al conocimiento público de su condición de transexual cada vez que ha de identificarse en el ámbito escolar, de relaciones con las administraciones públicas, etc., con la vulneración que ello supone de su derecho a la intimidad del art. 18.1 de la Constitución».

Finalmente, el Tribunal Constitucional piensa que únicamente los artículos que han sido incumplidos por esta restricción a los menores transexuales son los que amparan el derecho a su intimidad y al desarrollo de la personalidad.