Las fuertes lluvias y vientos que agitan violentamente el oleaje de las playas del litoral catalán, han ocasionado que el mar se esté llevando de manera acelerada la arena y se presente una alarmante regresión de varias playas ubicadas en Barcelona, Badalona, Sitges, El Prat de Llobregat, Maresme, Viladecans, Gavà y Castelldefels.

En Maresme se asignó en el 2015 una inversión de 60 millones para mitigar los daños, no obstante, aún no se ha logrado guarecer la costa y los alcaldes así los demandan.

En la costa del Maresme, específicamente en Mongat Nord, se ha extinguido más de un kilómetro de litoral, las rocas rompeolas se han movido de sus lugares y se han destruido duchas y accesos a la playa.

También se han producido incidentes en la línea de trenes C-1, que circulan por el Maresme, en donde hay tramos en que el oleaje choca directamente con estos trenes, haciendo que hayan ido erosionando la base por el cual se asienta la vía ferroviaria entre Vilassar y Mataró.

Al parecer, la construcción de las escolleras en el paseo de Pineda de Mar en Maresme, a comienzos del año 2017, ha ayudado a aminorar los efectos negativos de los temporales marítimos, en vista que no se han presentado daños considerables en el lugar.

Tras los fuertes temporales, el litoral catalán se queda sin playas

En la playa de la Mora en Badalona, la situación es más compleja ya que la playa ha desaparecido totalmente.

En la capital, en la playa de la Barceloneta el viento y el oleaje ha reducido a pocos metros de anchura algunas áreas y el mar ha alcanzado por poco los establecimientos de la playa. El servicio de playas del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) advierte sobre las sustanciales crecidas del nivel del mar en cada temporal y reclama a la Generalitat y al Ministerio de Medio Ambiente medidas para proteger las playas.

En la playa de Castelldefels y Gavà hubo daños estructurales hasta donde se encuentran las dunas híbridas. En El Prat Llobregat el temporal ha paralizado la desalinizadora, dañando la tubería de captación de agua de mar, lo que ha obligado a la Agencia Catalana del Agua (ACA), a activar en un 100% la producción de agua en la desalinizadora del Tordera, mientras se realizan las reparaciones de emergencia.

Las olas inundaron y también redujeron la superficie de los paseos marítimos de Portbou, Port de la Selva, Cadaqués, L’Escala y Tossa de Mar. La playa del Moll Grec fue una de las más afectadas e hizo emerger rastros de las épocas griegas y romanos