Pese a la nueva propuesta de Prosegur, los trabajadores de los controles de seguridad tienen muy claro que mantendrán la huelga de la terminal aérea de Barajas, durante las festividades navideñas.

Al respecto han dicho que ya antes Prosegur hizo la misma propuesta y no dieron cumplimiento, por lo tanto y para los trabajadores de los controles, no hay razones para abandonar la huelga, la votación fue prácticamente a favor de esta, ya que de 331 participantes 309 dijeron si a la huelga y lo mismo ocurrió con la votación de los auxiliares quienes mayoritariamente se decantaron a favor de la misma.

Lo mismo opina el Ates, agrupación sindical que delimita la subida de los pluses propuesta por Prosegur, como una trampa y que la empresa concesionaria del servicio en la terminal de Barajas ya no tiene ninguna credibilidad; exigen en todo caso un plus de escáner completo para todos.

Los escáner son equipos con altas posibilidades de radioactividad, por consiguiente de alto riesgo si se expone a los trabajadores por largos períodos, la propuesta de Prosegur es que lo que hoy percibe una sola persona sea dividido entre las tres que deben rotar por los puestos aledaños a dichos equipos.

Los empleados de Prosegur en Barajas quieren cargarse el puente y la Navidad

Se vislumbra una temporada navideña sacudida en el aeropuerto de Barajas, en vista de la decisión de los trabajadores quienes a partir del 22 de diciembre continuarán la huelga y los controles de seguridad se verán congestionados con largas filas de pasajeros, justo en las fechas de más tránsito dada la temporada.

De acuerdo a los cálculos de un miembro del sindicato Autónomo de Trabajadores de Empresas de Seguridad (Ates), la propuesta de Prosegur supone un beneficio de apenas 70 euros adicionales para el 30% de la plantilla, ningún beneficio para el 20% y solo sería significativo el beneficio para el 50% de los trabajadores, en específico para los que han ingresado el último año, lo cual no es para nada justo

Al parecer este acuerdo de carácter global no se ajusta a la afluencia de pasajeros que presenta el aeropuerto de barajas y obedece a un pacto entre Gobierno, la patronal y el sindicato al cual deben darle cumplimiento y por consiguiente, de él se desprende la oferta presentada a los trabajadores de los controles.

Así mismo el sindicato persigue la reivindicación del salario base de estos vigilantes aeroportuarios, el cual debería ser distinto al del resto de los trabajadores del mismo ramo, considera poco justo el ingreso base de 980 euros al mes complementado con otros beneficios como el de vestuario y la cantidad de 18 euros por concepto de peligrosidad absolutamente insuficiente para los trabajadores.