Si ha habido un deportista en Estados Unidos, e incluso a nivel mundial, que ha sido considerado como uno de los mejores de todos los tiempos, ese ha sido Tiger Woods. Sin embargo, desde que se le diagnosticó un problema de espalda que le impedía jugar al golf con normalidad, su caída ha sido en picado. De hecho, desde el año 2008, año en que ganó su último grande, no solo no ha levantado cabeza sino que cada día que pasa parece que su regreso a la competición es mucho más complicado.

Consumidor habitual de ciertas sustancias

Pero si nos tenemos que ceñir a su último episodio, hay que decir que hay 24 horas fue detenido en Florida cuando conducía en dirección contraria por una gran avenida. Cuando los agentes pudieron comprobar su lamentable estado físico, no tuvieron más remedio que hacerle determinados análisis, los cuales arrojaron que iba conduciendo bajo los efectos de ciertas sustancias denominadas como tóxicas aunque no ha trascendido qué tipo de sustancias eran.

Lo que sí ha trascendido ha sido su fotografía policial en la que se le puede ver muy ojeroso y realmente cansado. Cabe señalar que Tiger Woods ya ha hecho un comunicado tanto a la prensa como a sus seguidores en el que se asegura que todo se debe a una reacción que le ha provocado una mezcla de medicamentos que toma con prescripción médica.

El problema es que esto no es cosa de un día sino que se sabe que han sido muchas las veces las que ha consumido ciertas sustancias para tratar de evadirse de todos sus problemas. Aunque él asegura que volverá a jugar como profesional, son muchos los que creen que esto es imposible teniendo en cuenta no solo su forma física sino teniendo en cuenta sus adicciones a determinadas sustancias.