Disminuir los gastos es algo fundamental en las empresas, especialmente donde existen tantos procesos mecánicos como la industria automovilística. Es por este motivo que el presidente ejecutivo del Grupo PSA hizo una llamada a las demás plantas españolas, para así reducir los gastos significativamente.

Esto ha llamado mucho la atención ya el mensaje se dio luego del lanzamiento oficial de la sexta generación del vehículo corsa, uno de los más tradicionales de la marca Chevrolet y que volverá al mercado para poder satisfacer a los usuarios.

Sin embargo todo iba indicado para las plantas de Madrid y Vigo, donde los parámetros de competitividad aún no han alcanzado los números que desean, aunque admite que han mejorado en los últimos años, pero no llegan a los niveles de Portugal u otros países.

Todo esto se llevó a cabo con la presencia de altos funcionarios como lo son el Rey Felipe VI, la ministra de Industria Reyes Maroto y el directo de la planta de Zaragoza, Juan Antonio Figueruelas.

El énfasis se hizo en igualar a las plantas de Portugal y Marruecos, donde han llegado a números de eficiencia y productividad bastante altos, aunque la intención no es competir de ninguna manera, sino más bien adoptar lo que están haciendo las otras filiales.

Lo que llama la atención es que días antes el director del Centro de Vigo del mismo grupo empresarial PSA, Ignacio Bueno anunciará que exigirá algo denominado “contención salarial”, debido a que es el mayor gasto que tiene la organización en estos momentos.

A su juicio una deriva penalizaría gravemente a la empresa, que tiene más del 50% de sus costos relacionados con el pago de la nómina.

Aún así, PSA ha implementado estrategias que lo han posicionado como el segundo productor más grande de coches en toda Europa, algo realmente admirable después de las terribles pérdidas millonarias que han sufrido.

Pero es que no todas son buenas noticias, ya que los sindicatos están haciendo su trabajo para que el director no ejecute la contención salarial, algo que consideran injusto teniendo en cuenta los beneficios históricos que están percibiendo.

Por esto es que desde la dirección de Citroën ha prohibido que se hable más de reducción de costes hasta que no se produzca el convenio colectivo para evitar más problemas entre empleados, sindicatos y directivos.

También hay que tener en cuenta que existe un panorama electoral que influye significativamente en todo lo que está sucediendo.

Solo queda esperar a ver qué es lo que sucede en los próximos días, lo ideal es que se produzca un acuerdo entre ambas partes para que tengan un salario digno y hagan la reducción que les permite elevar la productividad y eficiencia de la empresa.