Este hecho es mucho más frecuente de lo que nos podamos imaginar. Y es que, a estas alturas de la competición doméstica, la zona alta suele estar muy bien definida y algo parecido sucede con la zona baja. El problema es que son muchos los equipos los que están en la zona media, los cuales, de pronto pueden estar optando a un puesto europeo o pueden estar, de un día para otros, peleando por salir de la zona de peligro. Esta situación es la que están viviendo algunos conjuntos como el Celta de Vigo, el Athletic de Bilbao el Villarreal o el Valencia, entre otros.

Solidez defensiva para asegurar resultados

Por ello, llegados a este punto, de lo que se trata es de mostrar una solidez defensiva que esté fuera de toda duda. A partir de ahí, a partir de mantener la portería a cero, alguna ocasión puede materializarse en gol y por lo tanto puede ser lo que te de la victoria. Algo que cobra una importancia capital sobre todo en los partidos que se juegan en casa.

El problema es que esta solidez defensiva no siempre es posible. No en vano, no hay más que echar un vistazo a la última jornada de liga para ver que dos de los implicados, el Celta de y el Valencia recibieron cinco y tres goles respectivamente, eso sí, de dos de los equipos de la zona noble de la competición.

Por todo ello, se prevé un final de liga bastante apretado. Es más, seguramente cuando resten tres jornadas para que de por finalizada la competición, todavía habrá lugar para las sorpresas. Son fechas en las que la inestabilidad de los equipos es una constante. Una inestabilidad que se debe sobre todo a los nervios de estar en una situación que, por buena o por mala, crea cierto estrés en los jugadores.