La sociedad del siglo XXI ha demostrado tener una mentalidad mucho más abierta en infinidad de temas que antes eran algo totalmente prohibido.

A día de hoy, usamos Internet para prácticamente cualquier faceta de nuestras vidas. Recurrimos a esta tecnología para buscar información sobre cualquier cosa, para indagar en busca de datos, aprender a hacer una receta o reparar algo, estar al tanto de lo que sucede en el mundo o incluso para hacer la compra de la semana. Todo esto, y otras muchísimas más cosas, se puede llevar a cabo hoy con tan solo un ordenador o un teléfono móvil.

Cuando decimos prácticamente cualquier faceta, nos referimos a cualquiera, incluso para ligar. La red de redes otorga muchas facilidades en incontables aspectos, pero en el que más es, sin duda, en la comunicación. Gracias a esto, muchas personas han decidido comenzar a relacionarse más en entornos virtuales, incluso a buscar a su alma gemela, su compañero o compañera de camino, su media naranja. Y sí, hay incontables historias sobre identidades falsas, hombres y mujeres que dicen ser lo que realmente no son; pero también hay muchísimas con final feliz.

Esto hace años sería impensable, no solo por las imposibilidades a nivel tecnológico, sino también por las limitaciones en cuanto a mentalidad. No solo tenemos menos miedos a la hora de contactar con desconocidos en la red de redes, tenemos menos miedos para hablar de prácticamente cualquier tema. Hemos destrozado los tabúes de una manera descomunal, y hablar de cosas como la sexualidad es algo que, a día de hoy, es tan normal como comentar el tiempo.

Hemos evolucionado en todos los niveles. Cada vez tenemos menos pudores para hablar de experiencias que hemos tenido en el plano sensual, como también tenemos menos a la hora de experimentar con cosas nuevas. Somos más valientes que antes, y también tenemos menos pelos en la lengua. En definitiva, la sociedad tiene una mentalidad mucho más abierta en los tiempos que corren.

Y gracias a un popurrí de todo esto, han surgido modelos de negocio que en pocos años han conseguido unas cotas de éxito enormes. Tiendas online donde los usuarios pueden explorar un poco más de ese mundo tan prohibido hace unos años, establecimientos virtuales que te ofrecen todos los productos que antes solo se encontraban en locales difíciles de observar sin notar incómodas miradas ajenas. En definitiva, los sex shops.

Negocios como Mundo erotico son el resultado de esta mezcla que comentábamos. Traen a los cibernautas, a cualquiera que se conecte, todo el catálogo y servicios de los establecimientos físicos; pero son mucho más cómodos, inmediatos y discretos. Así, el grueso de clientes que compran en ellos es normal que haya aumentado, lo ponen todo a tu disposición desde la comodidad de tu hogar.

Lo mejor es que esto es algo que ya se ha normalizado por completo. Para cualquier persona es normal comprar por internet, y también comprar productos en este tipo de comercios; sobre todo si tenemos en cuenta que la experimentación en este ámbito es algo que, además, influye en el buen desarrollo de una relación. Con todo esto de la liberación sexual, también se ha descubierto que una pareja sin tapujos, capaz de probar cosas nuevas, se afianza mucho más que otra menos valiente. Y huelga decir el rol que tienen las tiendas eróticas en todo esto, ¿verdad?

Por una parte, una revolución tecnológica que se ha convertido en una herramienta primordial. Por otra, una revolución a nivel de mentalidad que nos ha hecho ver todo desde una perspectiva mucho más diferente y tolerante. Y para rematar, intimidad y tranquilidad para ver lo que se quiera, cuando se quiera y cuanto se quiera.

Un cóctel de sabor atractivo repleto de beneficios. Normalizar todo lo relacionado con el sexo, abolir los tabúes tan ligados al placer de las relaciones íntimas y tener establecimientos que velan por ofrecer un gran repertorio de productos y posibilidades para explorar ese mundo tan desconocido son algo que nos hace ganar en calidad de vida. Está demostrado que, cuando las cosas van bien en la cama con tu pareja, se reduce la posibilidad de enfermar, se mejora la calidad del sueño y hasta se esfuma el estrés; y eso es solo una parte de todos los beneficios que esto conlleva.

Es posible que tú, que estás leyendo esto, creas todavía que no es tan cierto todo eso que dicen, y decimos, sobre la perfecta combinación de internet, sexualidad y salud; y si es así te invitamos a reflexionar un poco más sobre ello. También es posible que seas de los que están completamente de acuerdo con lo que contamos. Seas de unos o de otros, seguro que más de una vez has oído conversaciones sobre el tema, y el mero hecho de que se den es una clara prueba de hasta qué punto han cambiado las mentes del planeta. ¿Quién se lo iba a decir a nuestros abuelos?