Tanto en Vigo como en el resto de Galicia y España en general la conexión a Internet se encuentra presente prácticamente en todos los hogares. Lo que hace dos décadas era prácticamente un lujo que pocos se podían permitir en la actualidad se encuentra totalmente normalizado por la sociedad. Tanto es así que algunos individuos ya no conciben la vida sin contar con acceso a la red de redes.

Adicción a internet

Pedir cita con el médico, realizar transacciones bancarias, efectuar compras de miles de productos, buscar información, disfrutar de contenidos online tanto gratuitos como de pago… son infinidad las acciones que pueden llevarse a cabo en los entornos digitales, aspecto que algunos expertos indican que puede acabar dando pie a la addicion a Internet que a día de hoy ya padecen muchos usuarios.

En septiembre de 2013 apareció en los medios de comunicación una noticia que fue muy controvertida. La misma hacía referencia al primer hospital público de los Estados Unidos que brindaría un tratamiento para atajar de lleno la conocida como ciberadicción, el cual contaba con una duración de diez días en total.

A día de hoy son muchos los detractores de este tipo de medidas que niegan que la sociedad esté sujeta a un riesgo de adicción en estado puro. Sin embargo, lo cierto es que decenas de miles de casos que se han producido en España y fuera de nuestras fronteras demuestran la existencia de una especie de término medio: es decir, existe la adicción a Internet, pero en muy pocas ocasiones llega a provocar efectos extremadamente negativos.

Un claro ejemplo es el de los adolescentes que cuentan con una gran variedad de dispositivos por medio de los cuales pueden acceder a la red. Entre los más utilizados se encuentran los smartphones gracias a los que el entretenimiento online no cesa en su expansión, poniendo al alcance de un toque de dedo desde infinidad de vídeos de YouTube hasta aplicaciones que sirven para comunicarse en tiempo real con otros individuos.

Ciertos estudios han demostrado que los sujetos de temprana edad que invierten una gran cantidad de horas en hacer uso de sus teléfonos móviles para acceder a Internet presentan mayores tasas de absentismo escolar. Adicionalmente su actitud en ocasiones deja que desear en los entornos hogareños. A pesar de los dos factores mencionados, los cuales ciertamente son negativos, ambos están lejos de las adversidades de extrema gravedad que suelen asociarse al excesivo uso de la red.

En lo que a usuarios jóvenes se refiere, abarcando desde personas de 18 años hasta treintañeros, verdaderamente el uso que acostumbra a dársele al teléfono móvil inteligente para conectarse a Internet suele ser excesivo, pero en la mayoría de casos no llega a producirse una adicción como tal incluso al optar por entretenimiento como el que ofrecen los casinos online de apuestas gratuitas o de pago y los juegos que premian a aquel que destina una mayor cantidad de horas a la realización de partidas.

La Asociación Americana de Psiquiatría, la cual cuenta con un gran prestigio a nivel mundial, no ha tenido a bien añadir la ciberadicción a los manuales en los que se describen los diversos desórdenes que pueden llegar a estar presentes en las mentes de los seres humanos. Este hecho es un claro indicativo de que los profesionales de la psiquiatría prefieren tratar este tipo de problemas a modo de consumo excesivo, aunque reconocen que ciertas afecciones pueden agravarse.

Es el caso de la fobia social. Los pacientes que desafortunadamente tienen que lidiar con esta enfermedad han encontrado en Internet un entorno en el que no sufren tantísimo como lo hacen en la “vida real”, por lo que si cabe hacen un uso más intensivo de los entornos online amparándose en que la ansiedad no es tan elevada en los mismos.

De hecho, quienes coinciden en afirmar que la adicción a Internet verdaderamente existe indican que los individuos a los que les resulta complicado relacionarse con otras personas en su día a día son los usuarios que tienen más riesgo de acabar padeciéndola con todos los aspectos negativos que ello entrañaría.

Pero ciertamente muchos sujetos que no presentan dificultades en este sentido también invierten una gran cantidad de horas en navegar por la red no solo con sus respectivos smartphones, sino también con ordenadores y otros aparatos tecnológicos que han penetrado con mucha fuerza en la sociedad que vive en plena era digital.

Así pues, se podría decir que prácticamente cualquier individuo corre el riesgo de acabar cayendo en las garras de la red de redes que innegablemente puede afectar de manera negativa a innumerables ámbitos de la vida: escolar, laboral, personal, etcétera. Es por ello que los psiquiatras recomiendan atajar cuanto antes la situación en caso de que uno mismo se dé cuenta de que destina demasiado tiempo a consultar contenidos online de cualquier tipo.