La nueva selectividad, o lo que ahora se conoce como ABAU, ha arrancado con más de un problema en la ciudad de Vigo. Y es que en esta ciudad ha sido cuando antes se ha estrenado este nuevo formato, el cual, ha tardado mucho en consolidarse como consecuencia de las continuas idas y venidas por parte del ministerio. Eso sí, al final, parece que el examen es bastante parecido en cuanto a formato que lo que siempre ha sido. Pues bien, ahí es donde radican las principales quejas de los alumnos, los cuales, no se han enfrentado a lo que realmente se han preparado.

Una preparación más bien escasa

Tanto el colectivo de estudiantes como el de profesores coinciden en el hecho de que el último año de bachillerato no se hace otra cosa que tratar por todos los medios afianzar conocimientos con el objetivo de poder acceder a la universidad con la mejor nota posible. Es por ello por lo que no escatiman en esfuerzos para preparar esta prueba por encima de todo. Pero, ¿qué sucede cuando desde el Ministerio de Educación proponen un formato que luego no tiene nada que ver con el formato que hay el día del examen? Pues que las quejas son muy numerosas.

Esto lo que ha hecho ha sido pillar a contrapié a muchos alumnos aunque bien es cierto que luego cuando han ido saliendo reconocían que los temas que se han propuesto, al menos en el área de Lengua y Literatura, los tenían más bien aprendidos y ya se habían enfrentado a ellos en más de una ocasión.

Ahora el debate se centra en otras ciudades importantes de la geografía española como Madrid o Barcelona. Habrá que ver los resultados y compararlos con los de otras convocatorias para saber el desenlace final de esta nueva prueba.