problemas digestivos

Una digestión y una absorción adecuadas son dos de las funciones fisiológicas más importantes del organismo. Los factores que pueden afectar negativamente tanto a la digestión como a la absorción son: el estrés, el envejecimiento, una dieta insuficiente, el uso de antiácidos, antibióticos y de otros fármacos.

Si estos procesos no funcionan debidamente, no puede mantenerse una salud óptima. Una digestión inadecuada puede conducir a muchos síntomas como gases, hinchazón, indigestión, estreñimiento y/o diarrea, síndrome del colon irritable, caída de las defensas naturales, una ralentización en la curación de las heridas, una mayor incidencia de alergias y un incremento del desgaste muscular.

Debido a todo ello, un aporte de enzimas digestivas, así como una mejora de la acidez, cuando sea necesaria, puede ser de gran importancia. Ambas medidas mejorarán la absorción de los nutrientes presentes en la dieta como la vitamina B12 y los minerales calcio y hierro, entre otros, y ayudarán en la correcta disolución de los comprimidos (cuando se estén ingiriendo medicamentos).

Betaína Clorhidrato

Extraída de la remolacha, aumenta el ambiente ácido del estómago. La betaína clorhidrato conviene especialmente a personas de edad avanzada que sufren de hipoacidez digestiva. Ayuda a digerir las proteínas y a descomponer las grasas. La betaína HCl también ayuda a la absorción del calcio y del hierro en el organismo.

Precauciones: No ingerir betaína HCl en caso de dolores estomacales o duodenales, o aquellas personas que tengan úlcera gastroduodenal o que la hayan padecido. No chupar, masticar o diluir en la boca, puesto que la acidez de la betaína HCl puede dañar el esmalte dental. Siempre ingerirla combinada con los alimentos y acompañada de un poco de agua, pero no con grandes cantidades de infusiones, como por ejemplo el té verde.

Cómo tomarla: 325 mg al día, 5 a 10 minutos antes de las principales las comidas.

Bromelina

Es una enzima proteolítica extraída de la piña. Ayuda a la digestión de las proteínas en el estómago. Ayuda a la digestión/descomposición de cualquier proteína parcialmente digerida que se halle en el intestino, reduciendo de esa manera las reacciones alérgicas alimentarias.

Cómo tomarla: 500 a 1.500 mg al día, 5 a 10 minutos antes de las principales las comidas.

Pancreatina

Es una enzima proteolítica que se obtiene del páncreas del cerdo. Es beneficiosa para los que sufren de una digestión deteriorada y de trastornos de malabsorción. También útil para los que experimentan deficiencias de nutrientes y molestias abdominales.

Cómo tomarla: 750 mg al día de pancreatina concentrada (4x) o 3.000 mg de pancreatina entera al día, 5 a 10 minutos antes de las principales comidas.

Jengibre (Zingiber officinalis)

 Posee una proteasa que facilitará la digestión de los alimentos, resultando de gran ayuda en las dispepsias hiposecretoras. El uso de jengibre estará especialmente indicado en aquellas personas que además de no digerir bien las proteínas, tenga una baja actividad de la vesícula biliar y por lo tanto una incorrecta digestión de las grasas.

Usado tradicionalmente como ayuda digestiva, el jengibre tiene la capacidad de mejorar la motilidad gástrica y tener a la vez efectos antiespasmódicos sobre la musculatura lisa del tracto digestivo, lo cual sugiere que puede ser de utilidad para el tratamiento de la indigestión, los gases, la hinchazón y todos los síntomas generales asociados al síndrome del colon irritable.

Contraindicaciones: Deben evitar el consumo de jengibre las mujeres embarazadas, a pesar del alivio que produce su ingesta sobre las náuseas.

Cómo tomarlo: 500 a 1.500 mg de extracto y polvo natural de raíz ó 300 a 600 mg al día de extracto estandarizado de raíz (5% gingeroles), 5 a 10 minutos antes de las principales comidas.