Cinco vallas publicitarias donde se criticaba la gestión de Abel Caballero y alcalde de la ciudad de Vigo, cuya responsabilidad recae sobre el Partido Popular, no pudieron ser colocadas tal como señaló su portavoz Elena Muñoz, porque al parecer sus contenidos iban en contra de la normativa municipal.

Aprovechó sus redes sociales para advertir a los vecinos del municipio que Caballero mantiene un régimen totalitario en la localidad donde ordena y manda.

En las mismas se recordaban los tres años que lleva la ciudad sin Plan Xeral, el accidente de O Marisquiño que dejó un saldo de 467 heridos, el montaje propagandístico sin logotipo ‘Caballero, very welcome a la realidad’ y los 60.000 ciudadanos que viven en riesgo de pobreza.

El diseño había sido aprobado con un contrato firmado para imprimir, colocar y exponerlas desde el 30 de noviembre al 9 de enero, pero la compañía publicitaria les informó los primeros días de diciembre que no las montaría y devolvió el dinero abonado.

Los populares después de revisar las ordenanzas no han encontrado artículo alguno que lo impida. Manifiestan que hace un mes el propio gobierno municipal colocó un cartel similar donde criticaba la Xunta de Galicia en el barrio de Matamá.

La empresa especialista en la misión de producir los carteles publicitarios fue consultada y dijo que fuera del tiempo de campaña electoral la colocación de vallas de esta índole no lo permite la ley. Elena Muñoz considera que fue hecha desde el respeto y también desde la denuncia, para que los interesados conocieran la otra cara de Vigo, con los problemas que su alcalde no desea que vean.

Esta mujer teme que este sea un ejemplo de cómo se actúa en el Concello, pero en el Partido Popular ya no callarán más porque están cansados que se utilice como excusa la mayoría absoluta para que no se puedan hacer críticas; cuando en realidad es absolutismo puro.

Sin embargo el PP vigués ya comenzó a buzonear folletos por toda la urbe, donde está impreso el contenido de las vallas publicitarias prohibidas y al reverso explica cómo el regidor Abel Caballero, ofende la libertad de expresión.

Según hasta ayer el alcalde socialista desconocía el texto de la valla que expondrían sus disidentes políticos. Se le preguntó su opinión al respecto y aparentemente argumentó que al PP la ciudad no lo quiere y por eso está desesperado. Los residentes de Vigo han denostado al partido que habla mal por todas partes y ya está hundido. Cabe destacar que Marea de Vigo acusará hoy ante la comisión parlamentaria española al Puerto y al Concello, por igual, del triste accidente de O Marisquiño.