Esta noticia será, sin lugar a dudas, una de las que más portadas ocupará dentro de la prensa del corazón en los próximos días y seguramente durante las próximas semanas. Y es que cuando una pareja como esta, después de 10 años de relación, con una hija en común y con el hecho de haber compartido casi cada momento de sus vidas en las redes sociales, se rompe, los rumores, las verdades a medias y las mentiras a medias se cruzan y forman un cóctel perfecto para todo tipo de especulaciones.

Llevaban un tiempo viviendo separados

Esta es la realidad más cruda de la pareja. Y es que tras consultar algunas fuentes cercanas, sobre todo familiares y amigos, hemos podido saber que desde hace ya un tiempo no vivían bajo el mismo techo. Solo estaban esperando a que las cosas, casi de manera mágica, volvieran a su cauce para que, en caso de que no fuera así, anunciar su separación definitiva.

Ahora es cuando comienzan a saberse algunas verdades que la pareja ha ido ocultando con el paso del tiempo. La primera verdad, a pesar de que en las redes sociales no lo hacían ver así, era que la convivencia era muy dura. No solo porque había muchos periodos de tiempo en los que no se veían sino porque ya no compartían tantas cosas como compartían antes.

El problema, sin embargo, es que tienen una hija en común que si bien es cierto se han encargado de mantener al margen, y lo han logrado con creces, no es menos cierto que ahora sufrirá no solo las consecuencias de la separación sino los comentarios, que saldrán muy pronto, de la prensa del corazón. Ahora es cuando comienza la etapa más dura llena de debates, rumores y opiniones. Mientas, Paula y David, se refugian en la tranquilidad de sus familias.