Las Fiestas de la Juventud de Vigo celebradas el fin de semana pudieron terminar en desdicha, debido a que el barrote de seguridad de una atracción denominada “El Saltamontes”, se dañó  una de las sillas, donde iba sentada una pequeña de 9 años junto con su padre, ambos quedaron al aire libre.

Momentos de pánico y tensión vivieron hasta que el progenitor consiguió que el feriante detuviera dicha atracción la cual fue momentáneamente cerrada.

El padre Miguel Bóveda y su niña de 9 años se divertían este domingo en las atracciones de la feria de Vigo cuando quedaron pasmados ya que la barra de seguridad se desenganchó y la pareja quedó igualmente desprotegida. El hombre como pudo agarró a su hija (que lloraba inconsolablemente) mientras el aparato seguía saltando.

El padre nervioso alcanzó la barra y pudo fijarla en su sitio hasta que el responsable de la máquina logró pararla.

Después del susto el operador devolvió el importe del viaje

El padre afirma que no revisaron el desperfecto y el famoso Saltamontes continuó en sus funciones. En vista de la situación el señor Miguel Bóveda resolvió acudir a la Policía Local para dar parte e inmediatamente ordenó el cierre de la atracción hasta que se comprobó que estaba segura.

Después de ser inspeccionada, este lunes la atracción trabajó sin ninguna incidencia. Según dicen algunos testigos, esta no es la primera vez que ocurre un problema con el mismo aparato. En una oportunidad una señora que disfrutaba en el Saltamontes se fracturó la tibia y el peroné cuando una barra de seguridad falló y la arrojó al suelo.

En el instante la mujer estaba acompañada por su menor hijo de seis años, que afortunadamente no le pasó nada.