Cuando se plantea la necesidad de incorporar música en comercios o establecimientos públicos hay que tener en cuenta que la música sea sin copyright o sin derechos de autor. Es completamente necesario que esto sea así para evitar que durante las inspecciones periódicas que realizan los organismos encargados seas multado por no haber pagado los derechos de autor de la música utilizada para la ambientación del local. Lo mismo ocurre con la utilización de la música para subir, por ejemplo, un vídeo a youtube (que tan de moda se ha puesto últimamente).  Utilizar música de fondo en tus vídeos puede ayudarte a captar la atención de tus seguidores, sin embargo, debes tener mucho cuidado con los temas que usas porque si youtube detecta que tu vídeo infringe los derechos de autor lo puede eliminar. Para no correr riesgos innecesarios utiliza siempre música libre de derechos bajo licencia Creative Commons, la cual puedes descargar gratis desde diversos sitios especializados.

De hecho, la música ‘Creative Commons’ puede ser utilizada por los establecimientos sin necesidad de pagar derechos de autor por ella. Así lo explicó David Bravo, abogado especialista en propiedad intelectual y derecho informático.

Canciones sin copyright y canciones sin derechos de autor. ¿Son sinónimos?

La respuesta es un no rotundo. Estos dos términos son diferentes, aunque comúnmente se tiende a utilizar ambas expresiones para hablar del mismo tema y no es así. De hecho, cuando se utiliza el enunciado “canciones sin copyrighten realidad es una forma equivocada de referirse a la  música libre de derechos.

Las diferencias entre ambos términos que, como decimos, es habitual que se confundan y se utilicen indistintamente, son:

  1.  El derecho de autor reconoce al creador de la obra mientras que el copyright aparece una vez que la obra ya ha sido publicada, se limita solo al producto y no contempla al autor. El copyright queda vinculado al concepto de “todos los derechos quedan reservados” (derecho de copia, reproducción o distribución). En otras palabras, el derecho de autor acepta el derecho natural de la autoría del artista sobre su obra, mientras que para el copyright solo prima la negociación entre el creador y la sociedad para el uso y disfrute de su obra.
  2. El copyright solo hace uso del derecho patrimonial de la canción, o sea, los derechos estrictamente económicos, pero el derecho moral de la obra es único y exclusivo de su autor.

Ventajas de utilizar música libre de derechos de autor

Contar con este tipo de música para tus proyectos personales o comerciales tiene muchas ventajas. Principalmente, el hecho de ser gratuita y de libre descarga permite contar con obras que se pueden usar directamente en vídeos que vas a subir a youtube, en tus montajes personales como vídeos de boda o de viajes, películas y documentales, anuncios, presentaciones en Powerpoint para el trabajo o la universidad, o incluso videojuegos. También podrás, si la licencia te lo permite, cortar fragmentos o modificar las melodías para usarlas como mejor te convenga dentro de un videojuego, por ejemplo. Para los videojuegos se utiliza música 8 bits sin copyright o lo que es lo mismo, música que se reproduce en los chips de sonido de videoconsolas antiguas, tales como la NES o Game Boy, entre otras. De hecho, debido a la fama de muchos juegos de la época, la música chiptune está considerada actualmente como un género musical.

La música libre de derechos es una solución económica que te permite agregar música de calidad a tu proyecto de una forma legal ya que pagas una tarifa única para obtener la legalidad de usar la música de un compositor en tu proyecto sin arriesgarte a que te multen. Además, se trata de un tipo de licencia de música que permite al comprador pagar esta licencia una única vez y utilizar esa música durante el tiempo que se quiera.

Con este tipo de música se aporta arte al mundo y se hace accesible para todo tipo de usuarios en cualquier parte del planeta.

La música de 8 bits sin derechos de autor

Este tipo de música surgió de la mano de aquellos curiosos que pirateaban las videoconsolas para saltarse las barreras del software o buscaban saber cómo funcionaba un aparato electrónico. Dentro de las funcionalidades que se descubrieron se encontró la posibilidad de poder alterar el funcionamiento de los chips de sonido y así tener el control de ellos para usarlos como sintetizadores de audio. Esto permitió poder usarlos para la creación de sus propias melodías. La diferencia que existe con la música convencional se encuentra en la limitación que tenían en su momento los 8 bits en variedad y calidad de sonido, que hacían que todas las canciones sonaran prácticamente con pitidos o beeps.