La recuperación de deudas es un problema que sin duda alguna atañe, tanto a pequeñas y grandes empresas como a particulares, por lo que recuperar el dinero adeudado en muchas ocasiones se convierte en todo un desafío, con lo que gestionar de manera eficaz la deuda, se ha convertido en una ciencia, pues aunque la mayoría terminan siendo recuperables, siempre quedarán clientes que no paguen a tiempo, incluso nunca.

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Anticiparse a futura deuda

Ante tal problema, cada vez son más acreedores que terminan por configurar un protocolo contable para intentar detectar este tipo de clientes, y por supuestos impedir tan pronto como se pueda que este nos genere más deuda, aumentando así las posibilidades de no cobrar, cuan mayor sea esta, más dificultad tendrá el deudor para hacer frente a ella.

Por el contrario, la pasividad o confianza ante estos usuarios, disminuirán sus posibilidades de cobrar la deuda, aunque existan varias posibilidades con las que obligar a un deudor hacer frente al pago, así que para intentar que no se dilate en el tiempo, para muchos, lo más eficaz siempre ha sido buscar una negociación que permita seguir manteniendo una buena relación

Manejar cobros atrasados

No hay reglas duras y rápidas sobre cómo manejar a los pagadores tardíos. Es probable que su enfoque dependa de su historial con cada cliente y sus razones para estar atrasado, por lo que debe tomar la iniciativa y averiguar porque los pagos no cumplen sus plazos

No espere que los clientes que tengan contraída deuda se pongan en contacto con usted para liquidar, realice un seguimiento exhaustivo de sus cobros e intente resolver cualquier motivo que impida recibir el cobro, en muchos casos, el moroso se ampara en problemas con la factura, una mala comunicación, cualquier error en el pago, en el banco, por lo que si es necesario póngase en contacto directo con él a fin de cerrar todas esas posibles excusas

Para las grandes empresas, al generar gran volumen de facturación, es posible que se comentan errores a la hora de facturar sus servicios, pues entre una gran cartera de clientes, siempre puede pasar que se extravíe una factura, una y varias veces, o que en ella se muestran errores bancarios o de dirección entre otros, por lo que un primer paso para analizar sus posibles deudas, pase por revisar con detenimiento todos estos detalles, y procesos, como el número de pedido, de factura, dirección, que la factura sea correcta, incluya los detalles del pago y sus plazos pues en ocasiones, las menos, la culpa puede llegar a ser del acreedor y tenga una rápida y fácil solución

MEJOR COMENZAR NEGOCIANDO

Una vez detectadas las causas que imposibilitan a su cliente  liquidar la deuda, debemos comenzar una etapa de negociación que nos permita resolver el problema sin necesidad de entrar en disputas con el cliente a fin de encontrar una solución, eliminando de esta manera cualquier otra excusa en la que se ampare el deudor para no pagar, así que lo mejor siempre es negociar

Generalmente, el retraso en un cobro siempre es traducido en deuda, y con ello haga saltar las alarmas de una posible pérdida, en ocasiones, son debidas a un problema en el flujo de efectivo, un problema contable, o quizá no poder afrontar el pago en su totalidad, pero no todo deudor termina siendo un moroso y puede mostrarnos intención de pago, como pueda ser aplazandolo o con la devolución de lo que genere su deuda, aun así, los menos

En busca del deudor

Una vez detectado el obstáculo del pago, no queda otro que tener contacto directo con el deudor, siempre un primer contacto educado y correcto, que consiga dejar clara la situación de la deuda, esperando que con este quede resuelta, en caso contrario puede darse comienzo a una lucha para conseguir recuperar lo que es nuestro, dando paso a un seguimiento un tanto más exhaustivo e insistente

Comience con un seguimiento

Sin duda, y como último recurso, comience un seguimiento del cliente, ante las primeras sospechas de querer evitar pagarnos, realizar una visita personal, llamadas de telefono, enviar correos electrónicos, o una carta certificada pueden hacernos conseguir recuperar nuestro dinero, pues con paciencia y persistencia podemos transmitir que no daremos la deuda por perdida, intentando hacer ver al moroso que tendrá que pagar

Hay profesionales que nos pueden ayudar

Si después de un tiempo y varias omisivas por parte de nuestro deudor, no conseguimos nuestro objetivo, siempre podemos recurrir a la ayuda y asesoramiento de profesionales, como las tan conocidas agencias para cobrar deudas o con la ayuda de un abogado

Una vez entregada la deuda a este tipo de agencias o a un letrado, estos conseguirán transmitir a su cliente el gran interés que tiene por no condonar la deuda, consiguiendo en muchos casos que por evitar que vaya a más, se busque una nueva negociación y seguramente pague