Después de estar una semana desaparecida en París, la española Natalia Sánchez ha sido encontrada este miércoles. Sus padres quienes en vista de su desaparición pusieron la denuncia el día 4 en Calvià (Mallorca), se habían trasladado inmediatamente desde España, pudiendo finalmente abrazar a su hija Natalia que se encontraba recluida en el hospital psiquiátrico Henry Ey, situado en la capital francesa en el que se encontraba ingresada desde hacía varios días. Al no llevar identificación, los responsables del centro no sabían quién era.

Este episodio afortunadamente ha terminado con un final feliz. La joven mallorquina había sido encontrada por la Guardia Civil francesa totalmente desorientada, en la calle y sin documentación alguna. “Lo importante es que ella se encuentre bien”, son las palabras expresadas por su madre a la Fundación europea por las personas desaparecidas QSD global.

Cómo ocurrieron los hechos

La estudiante Natalia Sánchez estudia Economía y Empresa en la Universidad Autónoma de Barcelona, pero desde el mes de septiembre se trasladó a la Escuela de Economía de la Sorbona de París al conseguir una beca Erasmus.

El 1 de Mayo le comentó a una amiga, con la cual se mudaría para pasar los últimos días antes de regresar a España, que iría a buscar una maleta al piso que antes ocupaba en el Distrito XIV, pero nunca llegó.

Lo que ocurrió en ese lapso de tiempo no se sabe, pero algunas personas, concretamente una pareja de turistas, sin saber que la buscaban, hablaron con la chica y se dieron cuenta de que algo no andaba bien, según investigaciones realizadas y fuentes de ABC.

Hablaron un poco y les pidió que le dijeran cómo salir de París, pues ella no tenía idea de cómo hacerlo, pero estaba extraña y parecía perdida, según la percepción de estos turistas. Trataron de persuadirla para que se quedara pero ella rehusó y se marchó sin decirles nada.

Al regresar a España se enteraron de la noticia de la desaparición de la chica por los medios de comunicación, enviando de inmediato varios correos electrónicos a la Fundación europea por las personas desaparecidas QSD global y a la Guardia Civil contándoles lo sucedido.

También, un español que al parecer se la encontró en Los Jardines de Luxemburgo,  cuenta que parecía confusa y que le pidió prestado su móvil, hasta ese momento todavía no se la buscaba. El lunes se supo que había aparecido la mochila de Natalia abandonada en un parque cerca de la Universidad en la que estudiaba, con su teléfono móvil y su ordenador personal, saltando todas las alarmas. Aún hoy se desconoce cuál fue el detonante de su desaparición.