Son 12.000 los marineros de origen español que tras prestar sus servicios en Noruega por 40 años, ahora reclaman el pago de sus pensiones, reclamo hasta ahora desconocido por dicho país.

El pasado viernes un grupo de estos marineros españoles se apostó frente a la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores, para exigir una vez más el merecido pago de sus pensiones ya que fueron muchos loa años trabajados bajo el servicio de la bandera Noruega, donde recibían sus salarios y también pagaban sus impuestos.

No tomó por sorpresa a los marinos españoles, la sentencia del Magistrado Jorge Monn del pasado mes de Mayo, mediante la que absolvieron a Noruega para que no cumpla con lo reclamado, señaló uno de ellos que no podía esperarse otra cosa del enemigo y que solo es un paso más con el que se debe cumplir para llegar al Tribunal de Estrasburgo y con la confianza que es donde les darán la solución debido a que es un tema de derechos humanos.

Pero Noruega hace lo posible por evitar que eso ocurra y acude a ciertas maniobras para lograrlo tratando de que el contador se lleve a cero para que se inicien de nuevo los trámites, según el portavoz de Long Hope, la asociación que acoge a los 12.000 marineros, dice que se han hecho las cosas de forma correcta y dentro de los plazos establecidos por lo que confían que maniobras como esas no surtirán el efecto que busca Noruega.

Marineros gallegos de Long Hope manifestándose en las calles de Santiago de Compostela

Paz asegura que no ha sido fácil el camino que han recorrido enfrentados a un gobierno que ha tratado por todos los medio de amedrentarlos, pero no lo han logrado ni lo harán ya que aun cuando la sentencia fue desfavorable para los marineros, hubo reconocimiento de que pagaron sus impuestos como cualquier otro noruego y su objetivo es que no lleguen a Estrasburgo. Desde Long Hope consideran que Noruega comete un terrible atropello, actuando de forma indecente racista e ingrata.

El apoyo del gobierno es primordial para con unos ciudadanos con edades avanzadas, este tiene que ir más allá de las buenas palabras y las promesas del estado de apersonarse cuando lleguen a Estrasburgo, lo cual puede llevar un tiempo, tiempo que para muchos de las personas que reclaman se está agotando.

Reclaman al gobierno que interponga una demanda interestatal y que se les proteja tal como lo señala el artículo 42 de la constitución española.

El problema del pago de las pensiones se debe a que pese a que estos marineros trabajaron en buques noruegos, cobraron sueldos y pagaron los correspondientes impuestos allí, no fueron debidamente inscritos en la seguridad social y ahora nadie quiere hacerse responsable por esta omisión que les impide ser beneficiarios de sus pensiones.