Y de esta manera España cumple con una premisa que tenía pendiente con la democracia. Jueves 24 de octubre, una fecha que pasará a la historia de España, pues abandona el Valle de Los Caídos Francisco Franco, sin nada más que un ataúd de zinc cubierto con un féretro de madera.

Finalmente España cumple con lo prometido y emerge triunfadora la democracia y, todo esto se ha dado con un gobierno socialista al mando y en previas a las elecciones generales. Una multitud de periodistas 500 de ellos acreditados entre extranjeros y nacionales cubrieron parte del acontecimiento desde la carretera, donde se ubicaron desde muy temprano a sabiendas de que no tendrían acceso a los actos de exhumación e inhumación debido a su carácter privado.

Desde muy temprano el movimiento fue intenso, se podían observar drones captando imágenes de Cuelgamuros y Mingorrubio, el destino final de Franco. Así  mismo la Guardia Civil, coches oficiales transportando a representantes del Gobierno y familiares, helicópteros, etc.

La única bandera presente fue la que en otrora portara el féretro de Franco al momento del entierro, la cual quedó en manos de su nieto Francis. El retiro de los restos se llevó adelante sin honores militares, himno u otro homenaje. El dictador deja atrás miles de víctimas de una cruenta Guerra Civil, que yacen en este inmenso Valle en sus féretros improvisados sin distinción de bandos, incluso sin nombre algunas de ellas.

Para dar fe del proceso de exhumación estuvo presente desde tempranas horas de la mañana Dolores Delgado, Ministras de Justicia, junto al secretario general y el sub secretario de Presidencia. También estuvieron presentes en el acto los nietos y biznietos de Franco quienes portaban una inmensa corona de Laurel.

Con todas las partes interesadas presentes, se dio inicio a la exhumación aproximadamente a las 10:33 horas. En el lugar solo hubo acceso para los operarios, la ministra de Justicia, dos nietos de Franco y el forense. Los demás familiares junto a Santiago Cantera el prior de la abadía, esperaron junto a los arcángeles que rodean el altar.

Las autoridades previeron con detalle el traslado de los restos hasta Mingorrubio, en tal sentido mientras se realizaba la exhumación llegaron al Valle un par de helicópteros Superpuma pertenecientes al Ejército de Aire. En caso de no existir las condiciones climáticas adecuadas o de alguna falla, se contaba con unidades terrestres para el traslado.

Mientras en Mingorrubio, fuertemente custodiado por la Guardia Civil, reportaba la prensa la presencia de un poco más de 200 personas protestando por la exhumación, entre ellas Antonio Tejero. Aproximadamente a la 13:30 horas partió el helicóptero con los restos rumbo a Mingorrubio, aterrizando en el campo de tiro de la Guardia Real unos 15 minutos más tarde.

La ministra de Justicia, secretario y sub secretario de Presidencia, un nieto de Franco y el abogado de la familia aguardaron en el lugar la llegada de los demás familiares. Pasadas las 14 horas la inhumación fue culminada bajo la mirada de la ministra, para dar fe de que el acto fue concluido.