Las acciones de Los Mossos durante los sucesos previos al 1- O e inclusive ese mismo día estuvieron claramente sesgadas y orientadas a neutralizar y sabotear el trabajo de Guardias Civiles y Policías Nacionales.

Tales acciones de sabotaje de parte de los Mossos llegaron hasta labores de espionaje realizadas el día 1- O mediante las que pusieron en alerta de la llegada de los agentes a los colegios que hicieron como si hubieran sido auténticos centros de votación, de acuerdo a lo informado por la Juez Carmen Lamela.

Y más allá de haber estado espiando, en muchas ocasiones se les vio enfrentar y fomentar acciones de desprecio en contra de Guardias civiles y Policías que realizaban las labores asignadas en Cataluña, estos fueron víctima de cercos y acosos estructurados que incluso les llevó a huir de los lugares donde se alojaban o refugiaban sin que los Mossos les prestaran el mínimo apoyo o protección.

Los Mossos con sus más de 17.000 agentes le sirvieron al Govern para contrarrestar con bastante eficiencia a las dos fuerzas de seguridad de apoyo, los independentistas hicieron uso de su poder sobre esta institución para tratar de intimidar, asegura Lamela.

 

los mossos se lo pusieron dificil a la guardia civil

El mismo Joaquim Forn en una oportunidad no descartó la posibilidad de enfrentamientos entre las fuerzas policiales, si no se aceptaba la nueva realidad política en Cataluña a propósito de la declaración unilateral de independencia, pero es que ya el mismo líder político había manifestado meses antes que con toda certeza las votaciones para el referéndum se realizarían en total tranquilidad y sin contratiempos, gracias a que los Mossos cortarían cualquier tipo de interrupciones en cumplimiento de la ley; con ellos de por medio el referéndum del 1 de Octubre estaba más que garantizado.

Al parecer, todas estas acciones de vigilancia, acoso y sabotaje de los Mossos, encabezados por Trapero, obtendrían su buen reconocimiento una vez que se estableciera la independencia de Cataluña, ya que se devela en el auto que entre las posibles posiciones a ocupar por esta fuerza policial dentro del nuevo estado catalán, estaba el otorgarles funciones equiparables a las fuerzas de seguridad de estado, para la defensa de Cataluña.

De hecho, la juez Lamela ya venía siguiendo el caso del cabeza de los Mossos Josep Luís Trapero por presunta conspiración, pero finalmente no solicitó prisión para él, ya que a cambio le impuso algunas medidas cautelares; quienes si se encuentran en prisión provisional son los líderes de Òmnium y de la ANC Cuixart y Sánchez respectivamente, la Audiencia Nacional evaluará los recursos introducidos mediante los que sus abogados solicitan sean liberados.