La semana pasada el sector mejillonero cuya base de operaciones está en Moaña, comenzó la descarga del producto para vender a las industrias de las conservas. Será la semana próxima cuando se inicie en el muelle de A Mosqueira la campaña de exportación de dicho sectorhacia el sur de Italia, donde anualmente para esta fecha la actividad es superior al resto de los meses.

Sin embargo, la preocupación primordial es la toxina, aunque los biólogos del Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño de Galicia (Intecmar) aseguran que han verificado en los últimos días la detención del episodio tóxico, razón por la cual los bateeiros esperan que próximamente comiencen a reabrir los polígonos de bateas con producto de alta calidad, que son los que están situados en la zona exterior de la ría, especialmente frente a Liméns.

Actualmente hay sólo dos polígonos disponibles en el estrecho de Rande, los Cangas D y los Cangas E dispuestos frente a Domaio, quienes junto con los que se encuentran cerrados fueron muestreados por los biólogos.

Ya solventada la duda y el temor de que se cerrara toda la ría por la amenaza de la toxina durante el inicio de la campaña de exportación, los bateeiros ahora aguardan por la reapertura de los polígonos, aunque no creen que sea esta semana cuando reciban la orden.

Para adelantar el negocio de las exportaciones, ya enviaron las muestras del producto a los potenciales clientes del sur de Italia, antes de comenzar a enviar los camiones con la seguridad de que el material está en perfectas condiciones.

Durante el mes de agosto gran cantidad de productores retiraron los mejillones con el tamaño apropiado para  vender a los forasteros y fueron colgados en los sacos de las bateas para prevenir que las nuevas crías los separaran y se perdiera la carga. Los expertos señalan que este año el mejillón que se exportará es de buen tamaño con alta calidad y de reabrirse los polígonos la campaña será muy buena, igual que la producción.

Como era de conocimiento público, desde el 6 de agosto los dos sectores en la ría de Aldán permanecieron cerrados. Así pasó con los polígonos de Liméns donde desde el 12 de agosto fue prohibida la venta, y los que están frente a Moaña se clausuraron los últimos días del mismo mes, tal como sucedió con los productores de deBue y sus polígonos en la ría de Pontevedra.

Sin embargo, en la primera semana de septiembre se han estado realizando pruebas en dicho sectores para probar si la toxina desapareció. En el caso de la ensenada de San Simón en la ría de Vigo, afortunadamente todos los sectores siguen operativos. Los bateeiros sólo desean que la totalidad del mercado inicie sus funciones.