Uno de los cambios que más ha llamado la atención de la población en general es la de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia y que aún está en discusión, pero que provocará más de 500.000 refacturaciones solo a clientes domésticos en los próximos años.

El tema del gas en España siempre ha sido muy debatido, especialmente por el tema de los costos de las facturas en los últimos tiempos. En este caso el ente trata de cambiar las variables del consumo real para verificar exactamente cuánto debe pagar cada cliente dependiendo de su consumo.

De esta manera podrán pagar sus gastos operativos y poder así mantener un servicio de calidad, así lo han justificado. Las infraestructuras como los gasoductos y regasificadoras requieren una atención constante por parte del personal especializado.

No todas son malas noticias, ya que según las estimaciones hechas por la organización las facturas disminuirán desde un 6 hasta un 26% dependiendo del consumo de cada hogar, algo significativo que mejorará las finanzas de cada cliente.

Sin embargo el problema grande viene con las empresas, quienes aún no están de acuerdo. En estos momentos solo están rebajando un 1% de todo el precio final de las facturas domésticas. Lo más interesante es que más de un 8% de todo el sector tendrán que ser refacturados para ajustar el consumo grupal previstas por la CNMC.

Uno de los que más se ha quejado son los Sindicatos, para variar, en el que argumentan que esta nueva configuración generará una incertidumbre increíble en el mercado, tanto para las empresas que proveen el servicio como para los clientes domésticos ya que se refacturará a todos los consumidores, incluyendo a los que tienen menor presión, pagando lo mismo.

La organización tiene una propuesta en la que deben usarse varias escalas para facturar que irían desde 3.000 kilovatios por horas anuales hasta los 500 millones de kilovatios, que sería el consumo general de un cliente industrial. Las empresas aseguran que esto traerá muchos errores y pérdidas millonarias.

El regulador público ha tomado nota de todas estas quejas y anunciado una versión final para todos los peajes a partir de este enero de 2020. Allí reconocerá la existencia de refacturaciones pero obliga a todas las empresas de informar a sus consumidores sobre este detalle.

Solo de esta manera podrían evitarse todos los malos entendidos por facturas extras a final de cada mes, lo que complicaría económicamente a cada hogar.

Todo parece indicar que no es suficiente, pero es la mejor manera de entrar y hacer los cambios permanentes para tener precios más justos y solidarios, así como ofrecer un servicio justo para cada uno de los clientes que tanto necesitan el gas en sus hogares.