Aprender a leer tiene una importancia crucial en el desarrollo de los niños. Los libros estimulan su creatividad y su imaginación, su desarrollo cognitivo e intelectual y son instrumentos esenciales para educar y para enseñar. Es fundamental, por lo tanto, que desde pequeños estén en contacto con los libros y que comprendan el valor que tienen. Los padres pueden ayudar mucho en este aspecto, consiguiendo incentivar en el niño el gusto por la lectura y en todo el proceso que se requiere para Aprender a leer. A continuación, te ofrecemos una serie de claves que te serán de gran ayuda para fomentar la lectura en los más pequeños.

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La importancia de la exposición temprana a los libros

Es muy conveniente que los niños tengan un contacto temprano con los libros, incluso antes del año de edad. Aunque no sean capaces de entender cuando se les lee un libro, estas primeras exposiciones con los libros pueden servir como un primer acercamiento y como una forma de familiarizarse con la palabra escrita. Por ello, es de gran utilidad que los padres lean al niño, incluso antes de que haya empezado a andar. A los niños en su primera etapa les gusta escuchar cómo sus padres le cuentan historias, y pueden llegar a entender más de lo que se piensa. Aprenden el lenguaje de los libros, los juegos de palabras, etc., lo que contribuirá a que más adelante sientan verdadero amor por los libros. De este modo, el proceso de lecto-escritura se establecerá de una forma más natural en etapas posteriores, normalmente, después de los tres años de edad.

Además de leer a los niños, los padres también pueden proporcionarles libros infantiles, para que comiencen a familiarizarse con ellos y disfruten con las imágenes y con sus colores.

Ser un ejemplo de buen lector

Es muy complicado que los niños se interesen por la lectura si en casa no tienen un ejemplo, si no ven a sus padres leyendo nunca, y en cambio, si los ven en el ordenardor, viendo la televisión, etc.  Si están acostumbrados a ver a sus padres leyendo a menudo en casa, es más probable que también tengan después esa afición y que se conviertan en buenos lectores.

No obligar a leer a los niños

El niño no debe percibir que aprender a leer se le impone como una obligación. La lectura debe ser un acto libre y de placer, y el obligarles e imponerles que lean si no quieren, tendrá el efecto contrario y los niños pueden empezar a tener cierta aversión hacia la lectura.

Tampoco se deben imponer determinados títulos. Ellos deben escoger libremente los libros que quieren leer, según sus gustos y lo que les apetezca en cada momento. Lo que sí pueden hacer los padres para fomentar el gusto por la lectura de sus hijos, es ofrecerles o sugerirles algunos títulos de libros, siendo una especie de guía para ellos y dejar que ellos sean los que decidan qué desean leer, ya sean cómics, libros de aventuras, de fantasía o de ciencia ficción.

Por supuesto, tampoco se les debe castigar obligándoles a leer, ya que asociarán la lectura a algo aburrido y a un castigo, lo que puede suponer que aprendan a tener aversión hacia ella.

Visitar librerías y bibliotecas a menudo

Otro de los aspectos clave para motivar a los más pequeños a aprender a leer, es visitar de vez en cuando la biblioteca y las librerías. Los niños se irán familiarizando con este hábito de buscar libros y de leer y acabarán interesándose por ello. Además, les ayudará a descubrir los tipos de libros y las temáticas que más les gustan y con los que más disfrutan.

Además, las bibliotecas suelen organizar muchas actividades de animación a la lectura enfocadas a niños de distintas edades, algo que también puede ayudar mucho a motivarles.

Dramatización de historias

La dramatización de las historias de los libros y de sus cuentos preferidos, es una herramienta muy útil para fomentar en los niños la lectura. Según la edad de los niños y de sus preferencias, pueden ser los padres los que dramaticen las historias, interpretándolas de un modo divertido, para lo que pueden utilizar marionetas, muñecos, canciones, disfraces o cualquier otro objeto que les pueda ayudar.

Por otro lado, también pueden ser los niños los que dramaticen sus historias favoritas, y pueden hacer interpretaciones para otras personas, como sus padres y otros familiares. A los niños les encanta este juego y para ello, se suelen preparar a conciencia, leyendo el cuento en profundidad.

Tener variedad de libros en casa

Un aspecto muy beneficioso para fomentar la lectura en los niños, es que tengan acceso a una variada selección de libros, si no puede ser en casa, en una biblioteca, lo que les ayudará a interesarse por ellos desde una temprana edad.