De todos es sabido que las antenas se utilizan, entre otras cosas, para dar señal a los televisores. La instalación de una antena para este aparato es sencilla. Pero antes de llevarla a efecto, hay que valorar las diversas opciones de antenas que existen actualmente en el mercado.

Hoy puede decirse que nos encontramos con dos tipos de antenas en León fundamentales:

  • Las antenas comunitarias
  • Las antenas particulares

La principal diferencia entre ambas salta a la vista claramente. La primera de ellas es una sola antena para una misma comunidad de vecinos, mientras que la antena particular es una antena privada para una sola casa o un piso. Y las dos presentan una serie de ventajas y desventajas que se deben tener en cuenta antes de su instalación.

Las antenas colectivas o comunitarias

Los edificios de nueva construcción deben contar, según el Real Decreto 1/1998, con la preinstalación de los servicios de telecomunicaciones. Esta infraestructura será la encargada de captar las señales y transmitirlas a la instalación de distribución a viviendas y locales del edificio.

Si un edificio no dispone de antena o infraestructura de comunicaciones, hay que comunicárselo al presidente o al administrador. A partir de aquí, la instalación de la misma se aprobará en junta con los votos de un tercio de los propietarios. El pago de la antena colectiva y de los servicios del antenista en León correrán a cargo de los vecinos que hayan votado que sí a la instalación.

Ventajas y desventajas de las antenas comunitarias y particulares

Si por algo son recomendables las antenas comunitarias es por el hecho de que estas no rompen en ningún momento con la estética del edificio. Imaginemos por un momento que cada vivienda de un bloque de pisos contase con una antena particular. Algo que supondría que toda la fachada se llenase de este tipo de antenas.

La antena comunitaria dará servicio a todas las viviendas de la comunidad y apenas incidirá en el aspecto externo del edificio.

Por otro lado, hay que señalar que las antenas colectivas son más económicas que las particulares. ¿A qué es debido esto? Pues, sencillamente, al hecho de que su coste corresponderá a todos los vecinos, lo que supondrá que el montante final no será nada superior a aquella antena que debe pagar un vecino solo.

Si tenemos que hablar de las desventajas de las antenas comunitarias habría que señalar la intensidad de la señal. Una antena comunitaria suministra señal a una serie de viviendas, lo que hace que en algunas zonas la señal pueda resultar ser más débil.

Afortunadamente, la mayoría de antes comunitarias actuales, tales como Televes, Ikusi… ya disponen de sistemas de conexión avanzados para que esto no ocurra.

La instalación de las antenas particulares en un edificio

Hay una pregunta que muchos vecinos de una comunidad se hacen en referencia a este tema: ¿puede la comunidad negarse a la instalación de una antena parabólica individual si ya existe la colectiva? La respuesta, en cierta manera, es bien sencilla.

Aunque la comunidad de vecinos ya disponga de una antena comunitaria, cualquier inquilino puede instalar una antena individual. Pero siempre y cuando cumpla de forma obligatoria con las dos premisas siguientes:

  • No podrá modificar la infraestructura existente
  • No interferirá en las señales que emita la antena colectiva

Además, antes de su instalación el vecino en cuestión tendrá que comunicar al presidente de la comunidad de la instalación de esta antena particular. Y debe hacerlo aportando todos los informes y licencias administrativas necesarias. El Real Decreto Ley 1/1998 establece que el presidente tiene un plazo de 15 días para responder a este vecino.

Si se cumple el plazo sin que el vecino haya recibido respuesta, este podrá instalar la antena por su cuenta. Pero claro, aquí se comete el riesgo de entrar en desacuerdo y en problemas con el resto de la comunidad. Por lo que siempre hay que llegar al mejor entendimiento.

Este mismo Real Decreto Ley indica que es necesario evitar la proliferación de sistemas individuales, ya que estos afectan especialmente y de forma negativa la estética de los edificios. En este caso, no se podría instalar ninguna antena privada sino una común en dos supuestos particulares:

  1. Cuando se supere un cierto número de antenas individuales: el número de antenas privadas o colectivas para la prestación de servicios no puede ser superior a un tercio del número de viviendas o locales
  2. Cuando el Ayuntamiento no conceda la licencia para la instalación conforme a sus ordenanzas urbanísticas. Esto puede darse por el hecho de que la antena pueda resultar peligrosa o antiestética

Todos estos detalles y elementos han de ser tenidos en cuenta en la comunidad de vecinos si se desea instalar una antena individual o colectiva.