En el marco de una operación sin precedentes en la historia de la economía mundial, la Reserva Federal norteamericana se dispone a hacer una dantesca reducción de sus activos financieros en un intento por frenar los estímulos económicos y en mantener los tipos de interés.

Una cartera que pesa 4,4 billones de dólares o su equivalente en euros por 3.7 millones y de la que un 80% fue adquirida por el Banco Central cuando inicio la crisis financiera mundial en el 2008 y como muestra de un tremendo esfuerzo de activismo sin precedentes en la economía mundial de institución monetaria, alguna en pro de reactivar la economía; ahora ha llegado la hora de venderlos en el mercado.

Esta jugada de la Reserva Federal es equivalente a una subida de los tipos de interés pero la decisión lejos de lo esperado, no supone subir los tipos en una proporción que sería altamente nociva para la economía estadounidense que la sumiría en una brutal recesión.

Por esta razón, la Reserva aplicará acciones contrarias a las que hasta ahora se han realizado, la idea es que lo que se reciba por concepto del principal de los bonos ya madurados no sea reinvertido en más deuda, es decir que una parte de las cantidades de dinero recibidas no se usará para adquirir más bonos, eso permitirá que se deshagan de esa cartera paulatinamente de tal manera que dejarán de invertir un total de 6.000 millones de dólares y 4.000 en deuda privada por mes; en la medida que no se originen distorsiones la cantidad se irá elevando hasta alcanzar los 30.000 millones por mes.

Reserva Federal mantiene sin cambios las tasas de interés de Estados Unidos

Mediante estas compras, el Banco Central sacaba de circulación los bonos y acto seguido inyectaba dinero al mercado financiero; ahora el proceso se revierte y dejará de introducir fondos; esto debería ser replicado por la Eurozona y Japón, las otras dos grandes economías industrializadas del mundo por lógica ya que sus políticas han estado en ésta misma línea.

Doce de los dieciséis miembros del Comité de Mercado Abierto sostienen la teoría de que el banco central norteamericano subirá los tipos de interés el próximo diciembre, la cantidad de analistas que también estiman que subirán creció de manera importante; aun así el mercado otorga una posibilidad el 50% de que esto ocurra.

El hecho de que la inflación estadounidense no llegue a su objetivo del 2% ha sido responsable de que la Fed haya errado de manera sistemática la forma de predecir la vía a sus políticas monetarias, se ha roto la curva de Phillips dentro de una economía que donde hay bajo paro y baja inflación.

Cargos de la Reserva Federal, como Neel Kashkari se oponen a la subida de los tipos mientras otros como Stanley Fisher, que se retira en Octubre, número 2 del banco central es partidario de lo contrario.