Los lugareños recuperaron la ciudad nuevamente, aunque llegó un mes más tarde, debido a la lluvia del pasado domingo 8 de abril, la representación de la Reconquista en Vigo, tuvo que ser cancelada y pospuesta hasta este domingo 6 de mayo.

En una jornada calurosa, alrededor de 500 personas y nuevos actores, participaron en una recreación histórica que conmemora la victoria de la ciudad contra las tropas napoleónicas, encabezadas por el comandante  Jacques Antoine  Chalot.

Un acto que se realiza anualmente en Vigo, gracias a la organización de la asociación vecinal de Casco Vello, desde el año 1997.

La Reconquista de Vigo se celebró este domingo en el centro histórico de la ciudad olímpica, continuando con el destino de la historia. Ante un sol de justicia y la celebración del día de las Madres, los franceses y vigueses jugaron una pelea que data de 1809.

La Reconquista de Vigo un mes después

La fiesta en el Old Helmet comenzó a horas del mediodía con la actuación de varios grupos folclóricos, pero esta vez sin los puestos del mercadillo tradicional de artesanía y comida de otras pasadas celebraciones. Miles de personas llegaron a Porta de Sol y a partir de la cinco de la tarde, también  disfrutaron de la presentación del orfeón Marineiro do Berbés y de las gaitas que andaban en las calles de Casco Vello.

El alcalde Abel Caballero, ofreció un discurso al público presente, desde la casa Galegada Cultura y resaltó el simbolismo e importancia de esta celebración después de 200 años.

La presentación comenzó en la Puerta del Sol y continuó la segunda parada, en la Puerta de Gamboa, hasta finalizar en el puerto de Laxe, donde los gabachos se embarcaron hacia Francia. Se desarrolló la célebre escena de la taberna en la que asesinaron a tres vigueses, algo que precipitó la expulsión de los franceses.

El colapso de la puerta de piedra de Gamboa fue el símbolo del levantamiento de todo un pueblo, que un mes después, logró reconquistar Vigo.

Una vez en el puerto de Laxe, el general McKinley junto a  la heroína Aurora y el alcalde de 1809, Vázquez Varela y los demás  héroes del pueblo de Vigo que consiguieron recobrar la ciudad, aguardaban a los soldados franceses heridos, tomó la palabra en voz alta y hablando en inglés,  confirmó la rendición de la milicia napoleónica, que seguidamente, serían expulsados, embarcados y llevados a un puerto inglés.

Una fiesta que concluye con el vuelo de los franceses por mar, incapaz de enfrentar la unión de una ciudad entera, acompañado de fuegos artificiales. Eso sí, el próximo año volverán para seguir dando vida a esta parte de la historia de Vigo de interés turístico gallego.