Uno de los problemas que más preocupa a las personas es la seguridad social, especialmente los baby boomer, que ven como todos sus años de trabajo no serán recompensados como se merecen.

Sigue el tema de la coalición de gobierno y la sociedad sigue con la incertidumbre de lo que pueda suceder en los próximos días. No se sabe qué es lo que sucederá en la Seguridad Social, que hasta ahora no tiene manos para dirigirla. Hay una inquietud muy grande, ya que un partido quiere por todos los medios subir las pensiones, de manera de ganarse el corazón de los adultos mayores y así asegurar su voto en unas venideras elecciones.

Por su parte otros piensan que esto es imposible, tanto así que consideran que el sistema puede caerse en cualquier momento.

El problema está en que si esto sucede la credibilidad del gobierno caería rotundamente, poniendo en evidencia sus carentes conocimientos en materia económica.  Hasta ahora lo que está haciendo Pablo Iglesias es más que interesante.

La idea es que el organismo tenga una mayor autosuficiencia, siempre y cuando acaben con buen pie las negociaciones con el Ministerio del Trabajo. La otra alternativa  es hacerle una gran inyección de capital para que puedan trabajar más holgadamente. Se habla de 153.800 millones de euros.

Todos sabemos el gran déficit que tiene la entidad en estos momentos, en la que sus más de 19 millones de trabajadores no pueden sostener los pagos a tantos nuevos pensionados que se están uniendo al sistema. Esto trae un escenario de posible colapso en los próximos años si no se hace algo.

Por eso es que se está estudiando una reforma en la ley laboral. Ya es hora de que se genere un cambio significativo en las bases de la pirámide si no queremos que haya un desastre económico en el porvenir.

El problema siempre será presupuestario, ya que no hay fondos para poder financiar algo que esté arrojando tantas pérdidas y que de todas formas es demasiado importante para la población. Si en algún momento la Seguridad Social llega a quebrar millones de personas  tendrán el mismo destino financiero.

Esperemos que el nuevo gobierno de coalición pueda tomar cartas en el asunto y tomen las decisiones adecuadas. Primero que todo es necesario que frente al organismo estén personas preparadas desde todo punto de vista, para resolver los retos que tiene actualmente.

Por otro lado hay que hacer un ajuste presupuestario para poder tapar el gran hueco fiscal que tiene actualmente la organización. De allí depende el futuro económico del seguro, no se puede seguir financiando sin llegar al origen del problema.

Solo queda esperar a que se solucione de la mejor manera.