No es un secreto que la infanta Cristina ha quedado muy tocad a nivel anímico a partir de todo lo que ha tenido que ver con el juicio a su marido. El proceso en sí mismo, unido a una presión por gran parte de la sociedad, ha hecho que su actitud haya cambiado. Sin embargo, lo que nadie esperaba es que, de manera casi pública, renegase de su propio país. Y no es una suposición ya que se han interceptado comunicaciones son su entorno más cercado en las que aseguraba que estaba deseando abandonar este país. Todo esto dicho en un tono mucho más peyorativo.

La presión, el juicio y la decisión del Rey Felipe

En la introducción de este artículo hemos hablado de dos de los factores que podemos considerar como cruciales para que la infanta Cristina no quiera estar más tiempo en España. Sin embargo, según muchos, todo esto hubiera quedado en una mera anécdota si no hubiera sido porque incluso su propio hermano, el actual Rey de España, decidió quitarla los títulos nobiliarios que poseía.

Pero aquí no termina toda la afrenta. No todo se ha quedado en la quita de los títulos. Desde que la infanta comenzó todo este proceso con la justicia, la Casa Real, la apartó de todos los acontecimiento familiares siempre que pudo. En otras palabras, la presencia de Cristina e Iñaki, únicamente se dejaba para los casos en los que, dicho vulgarmente, no había más remedio.

Todo esto ha sido un cúmulo de circunstancias que ha hecho que la familia, tras la decisión del juez, haya decidido emprender una nueva vida en Suiza. Sin embargo, en algún momento tendrán que recapacitar y pensar que, quizá, todo aquello que hicieron no fue del todo correcto y por eso han sufrido estas consecuencias. Tiempo al tiempo.