La preparación en este sector es un requisito obligatorio para trabajar con cualquier producto alimenticio.

El mundo de la alimentación es algo que requiere de una atención y un cuidado muy especiales. Se suele decir que somos lo que comemos, y a esta frase tan manida y conocida no le falta en absoluto la razón. Los alimentos que ingerimos influyen de forma más que notable sobre nuestra salud gracias a sus nutrientes y a sus aportes vitamínicos, pero también al estado en el que se puedan encontrar.

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Este último factor es vital y, de hecho, afecta en cómo se tratan los diferentes alimentos en establecimientos tan diferentes como restaurantes o supermercados. Frutas, carnes, lácteos… Cada familia tiene unas características y, a su vez, unas condiciones específicas, unas que requieren ser conocidas y dominadas para evitar problemas en el consumo por un mal estado. Debido a eso, contar con una titulación de Manipulador de Alimentos se convierte en un requisito incondicional para todo aquel que trabaje con la comida.

No solo hace falta contar con algo así, sino también con algo que tenga validez a nivel oficial. Formarse en este terreno es formarse en algo importante y serio, por eso los pertinentes organismos reguladores exigen que las titulaciones obtenidas cuenten con certificados homologados. De nada te sirve tener un Carnet de Manipulador de Alimentos si su temario y sus contenidos no se acogen a lo establecido por la ley.

Una necesaria y correcta formación de profesionales

Conseguir esta titulación no es algo complejo, pero sí requiere una formación obligatoria. En la actualidad es fácil encontrar un buen Curso Manipulador de Alimentos con el que aprender todos los conceptos básicos y la metodología a seguir al tratar con ellos. Los que superan esta etapa de preparación acaban siendo profesionales perfectamente preparados y capacitados para desarrollar una actividad relacionada con la alimentación.

Las empresas no pueden, de hecho no lo hacen, contratar a personal que no cuente con esta titulación en caso de que tenga que trabajar rodeado de productos alimenticios. En caso de hacerlo, las sanciones que hay vigentes vienen acompañadas de fuertes multas y, en ocasiones, incluso el cierre del establecimiento a raíz de una inspección.

Esta decisión de no hacer contrataciones a profesionales que no estén preparados es algo que ya no solo se realiza por miedo a los castigos legales, sino también a la aptitud de los trabajadores. Solo los que se han preparado a través de un curso tradicional o incluso de un curso de Manipulador de Alimentos Online pueden asegurar que el tratamiento de los alimentos se realice dentro de las condiciones establecidas por las normas actuales.

De esta forma, se garantiza además que el cliente tenga acceso a unos productos tratados como se merecen y siempre manipulados respetando las condiciones establecidas.

Qué es exactamente un manipulador de alimentos

Un manipulador de alimentos puede ser cualquier persona que, en su puesto de trabajo, entra en contacto con cualquier producto alimenticio. Así, desde el camarero que se encarga de servir la comida hasta el cocinero que la prepara, o incluso el que se encarga de llevarla de las cámaras frigoríficas a la cocina, entran dentro de este sector.

La importancia de este grupo de profesionales es tal que, en la actualidad, la gran mayoría de los casos de intoxicación por alimentos que se conocen tiene como punto en común un fallo en cualquiera de sus fases de tratamiento. En algún momento de toda la cadena de procesado, desde la recogida o la extracción hasta la puesta en venta o colocación en la propia mesa para comer, ha habido un fallo a consecuencia de no haber actuado según estipula la normativa.

Todas las normas que se han elaborado para regir el comportamiento y el tratamiento de cualquier alimento están pensadas para garantizar el bienestar del consumidor final. Su estudio y dominio es vital, sobre todo teniendo en cuenta la cantidad y variedad de alimentos que existen actualmente. Un fallo en la cadena de frío, incluso en la colocación de uno de ellos a la hora de almacenarlos, puede traer consigo muy malas consecuencias.

Quienes tengan en mente formar parte del sector de la hostelería, prepararse para trabajar en cualquier puesto dentro de la restauración, cuentan con un alto porcentaje de probabilidades de necesitar un carné de manipulador de alimentos para aspirar a conseguir ese trabajo. Su obtención es ya un requisito indispensable dentro de este ámbito, y con razones. Conocer al dedillo las necesidades de las diferentes familias alimentarias es el único método de asegurar un tratamiento adecuado y, por supuesto, desembocar en la satisfacción del consumidor final.