La comisión parlamentaria que investiga la mayor crisis financiera de España, tendrá dificultades para encontrar un demandante que admita sus errores. Y puede ser que los huéspedes terminen señalando, con más o menos sutileza, que la búsqueda de los responsables puede estar más cerca de las partes que hacen preguntas y piden comparecencias que otros.

Ayer, el comité recibió a José María Roldán, director de estabilidad financiera, regulación y resolución del Banco de España hasta 2013 y ahora presidente de la Asociación Española de Banca (AEB).

Los diputados esperaban encontrar lagunas en el informe del supervisor sobre la recesión, pero sin éxito. De hecho, Roland destacó el papel del Banco de España y de los bancos que no fueron ayudados durante la crisis, sin el cual la estabilidad del país seguiría estando en dificultades.

Todos los grupos sacudieron la polémica marcha de Roldán hacia la asociación bancaria española en 2013, partiendo de una de las posiciones más responsables en la salud del sistema financiero español y es que Roldán abandonó el Banco de España y cumplió el plazo de seis meses establecido en la legislación antes de trasladarse al sector privado.

Con la conmoción nacional del rescate del banco, el ministro de Guindos expresó su desacuerdo, pero se rindió, ya que lo comparó con otros casos, algo que no es extraordinario en el.

La economía de España sigue en crisis

La misma regulación permitió que el 70% del sector sobreviva y el 30% caiga

Roldán, muy estricto a la hora de asumir sus responsabilidades exclusivamente en el Banco de España, ha planteado prácticamente las respuestas de su antiguo hogar a la crisis que exigió 60.000 millones de euros en un golpe de Estado cuya economía no se ha recuperado.

“En 2007, estábamos hablando de turbulencia. No sabíamos lo que iba a pasar. La peor recesión se produjo en 1993, con una caída del 1% del PIB y perdimos 10 puntos porcentuales. Está claro que las disposiciones exigidas a los bancos no podían resistir la crisis “, argumentó, cuestionando que el presidente de la AEB señaló que la máxima responsabilidad recae en los gestores de las cajas de ahorros en quiebra del banco

Antes de Roldán, el académico Jesús Fernández Villaverde era mucho más transparente en su presentación, quizás por la falta de vínculos directos con los agentes implicados en la investigación del Congreso y es que el catedrático de Economía de la Universidad de Pennsylvania, reconocido por el carácter directo de sus intervenciones, señaló la politización de las Cajas de Ahorros como causa directa del desastre, pero señaló que esta politización fue promovida por primera vez por el PSOE con el consenso de otros partidos y agentes sociales, como los sindicatos y la prensa, que no la denunciaron.

Tampoco fue fruto de la casualidad tener malos directivos como Blesa, Rato (Caja Madrid y Bankia), Olivas (Bancaja), Santín Moral (Caja Madrid) o Fernández Gayoso.