La deportista Blanca Fernández Ochoa llevaba consigo la medicación prescrita para tratar sus complicaciones psicológicas. El miércoles pasado los agentes encontraron su cuerpo en la Peñota, junto con varios envoltorios de pastillas y una botella de vino vacíos.

Los expertos tratan de indagar si la botella era de Blanca, aunque no estaba entre los artículos que adquirió el pasado 24 de agosto en la tienda de Pozuelo de Alarcón, así lo señalan las cámaras un día antes de su desaparición. Aunque  se aguardan por los resultados de ADN el cadáver fue identificado por una de las hermanas.

Asimismo se espera por el informe de la autopsia. Sin embargo, los estudios adicionales que pudieran indicar si la causa del fallecimiento no fue un accidente tardarán tiempo. Tales como las pruebas toxicológicas que se analizarían para conocer si la muerte se produjo por una contusión.

El cuerpo de la medallista olímpica de 56 años fue encontrado en estado de putrefacción por un guardia civil fuera de servicio a las 12.30 horas del mediodía del miércoles, después de once días de desaparecida en el área de Collado del Rey, en la Peñota. La Policía Nacional no cree que su muerte haya sido accidental e indicó que el cuerpo no mostraba heridas ni traumatismos, será el examen forense quien establezca cómo se produjo y cuál fue la causa del deceso.

Un vecino de Cercedilla que vio a Blanca testificó a la Policía que ella le había informado que iba a la Peñota, y los agentes desde el 1º de septiembre buscaban a la deportista, hallando el coche en el límite entre Madrid y Segovia a dos horas de distancia.

Fue durante un operativo cuando un sargento de la Guardia Civil escoltado por su perra, dio con los restos de la mujer.

El viaje desde Las Dehesas no es difícil, pero la orografía de la Peñota es peligrosa según dijeron los expertos montañistas de la franja. No es de gran altura, pero sí es un ambiente rústico y escabroso, que al llegar a su cima suele ser mortal un desplome desde allí.

Las investigaciones realizadas por los agentes policiales indican que Blanca Fernández Ochoa antes de desaparecer vivía con su hermana Lola desde hace 9 meses y recientemente había pasado tiempos muy confusos.

Un lamentable final para la dama y un caso lleno de misterio que ya las autoridades esclarecerán. La familia de la esquiadora la vio por última vez el 23 de agosto y fue seis días después cuando formuló la denuncia sobre la desaparición física de Blanca; la primera española que participó en los juegos de invierno Albertville’92  en la disciplina de esquí alpino, ganando una medalla de bronce para su país.