El hospital Povisa y que se encuentra en Vigo, debe indemnizar a un paciente por la cantidad de 60.000 euros tras la decisión del Juzgado Contencioso No. 1., por el diagnóstico erróneo de VIH y Hepatitis B dado a principios del año 2.000, marcando la vida del hombre para siempre.

El Juzgado a cargo de la sentencia explica que el paciente asumió lógicamente el diagnóstico del hospital Povisa de Vigo  como cierto y a partir de esto le cambió la vida ya que sufrió el rechazo de los familiares, le cortaron cualquier contacto con su hija y a causa de la depresión cayó de nuevo en el vicio de las drogas e inició una vida delincuencial que le llevó a la cárcel dos años después del diagnóstico errado.

El magistrado Luis Ángel Fernández Barrio destaca que el caso del paciente es muy característico, ya que sumó una serie de factores que le llevaron al deterioro de la vida personal, como por ejemplo la ausencia de apoyo de los familiares y amigos, poca estabilidad laboral, rechazo social y carencia de sensibilidad en la ciudadanía, todo se conjugó en perjuicio del hombre gracias a un mal diagnóstico.

Juzgado condenó a un hospital de Vigo por diagnosticar a un paciente erróneamente de VIH

Cuando el hombre acudió al Hospital Povisa en febrero del 2000, contaba 32 años y se presentó para ser atendido debido a una herida en la pierna derecha ocasionada por una caída involuntaria; el informe del alta así lo dejó plasmado y también añadió los diagnósticos de Hepatitis B y de VIH.

Sorprendentemente este diagnóstico equivocado del Hospital de Vigo fue sostenido los años subsiguientes ya que fue tomado como un antecedente confiable para otros diagnósticos y tratamientos; pero todo cambió cuando se encontraba en la cárcel de A Lama en el 2015, debido a los análisis que le fueron practicados por el Servicio de Microbiología de la Gerencia de Gestión Integrada de Pontevedra y O Salnés donde se confirmó que el diagnostico por VIH y Hepatitis B no fue correcto, nada menos que 15 años después.

En el expediente del caso se reconoce claramente que hubo un error en el diagnóstico con el agravante de que se mantuvo durante 15 años, lo cual demuestra una conducta contraria al ordenamiento jurídico.

La depresión que produjo en el damnificado de 32 años el diagnostico de estas enfermedades justo cuando el rechazo social estaba a flor de piel, le llevó a cometer varios intentos de suicidio fuera de la cárcel y estando en ella también, lo cual consta en la cantidad de veces en las que se le aplicó el protocolo correspondiente de estos casos, todo esto es reconocido y ha quedado plasmado en la sentencia que condena al hospital de Vigo por el diagnóstico equivocado.