Desde hacía ya unos días, estábamos buscando un hueco que fuera perfecto para el músico francés. Pues bien, ahora no solo lo hemos encontrado sino que nos hemos decidido a hablar de su presente y de su futuro. Más que nada porque después de haberle visto actuar en directo en Liébana hace un mes aproximadamente, se podría decir sin lugar a dudas que Jarre está más vivo que nunca. Un universo el que ha ido creando a lo largo de estos años que parece no tener fin para sorpresa de muchos, sobre todo de aquellas personas que ya le daban por muerto musicalmente hablando.

Un concierto espectacular en todos los sentidos

El concierto que se pudo ver, por cierto, por la segunda cadena de la televisión pública, fue una auténtica delicia. Decir antes que nada que arriesgó bastante ya que el 70% del repertorio que interpretó eran temas nuevos por lo que podría darse el caso de que el público no estuviera muy involucrado. No fue así.

Obviando ese detalle, Jean Michel Jarre demostró que todavía está en plena forma. No solo repasó sus temas más actuales sino que también, por supuesto, tocó algunos de sus grandes clásicos. Y todo ello con una energía nunca antes vista a sus 68 años. Pero seguramente lo mejor de todo el espectáculo es que el francés sabe en todo momento qué es lo que necesita el público. No solo interactuó con ellos sino que él mismo les hizo fotografías y continuamente les pedía colaboración. Algo que ellos agradecían mucho.

En resumen, se podía pensar que uno de los padres de la música electrónica estaba de capa caída pero si alguno de sus últimos trabajos no ha terminado de convencer, hay que dejar bien claro que cuando los presenta en directo ganan mucho más. Y siempre, claro está, con un sonido único e inconfundible.