Hoy en día, las exigencias del mercado han obligado a las empresas a mejorar sus procesos productivos, para satisfacer las necesidades de los clientes, creando productos de calidad en el menor tiempo posible.

En este sentido la filosofía Lean Manufacturing, se convierte en una excelente opción, pues permite a través de la implementación de herramientas efectivas mejorar y optimizar el sistema de producción. En la web existe amplia información sobre el tema, sin embargo a la hora de implementar la teoría, es importante obtener datos de fuentes especializadas, como por ejemplo leanmanufacturing10.com.

Gestión de la calidad total (TQM), una herramienta fundamental para garantizar la calidad

La gestión de la calidad total (TQM) constituye una práctica que tiene como objetivo primordial lograr la calidad. Para ello lo fundamental es evaluar y considerar cada uno de los requerimientos del cliente, diseñando en función a ellos una estrategia de producción que permita satisfacerlos cabalmente.

El logro de la calidad total no solo exige adaptar desde el primer momento el proceso productivo, sino también involucrar en cada fase de la elaboración del producto todos los componentes involucrados, a saber: cliente, proveedor y operarios. Solo de esta manera, será posible incrementar la eficiencia, reducir los lapsos de entrega e incrementar la producción.

Justo a tiempo, un elemento que permitirá siempre satisfacer los requerimientos de los clientes

Partir de la concepción justo a tiempo, implica reconocer el valor de la puntualidad. Esta filosofía de trabajo, se basa en producir la cantidad justa en el momento indicado.

Esta herramienta permite evitar la sobreproducción y con ello el uso innecesario de material, tiempo y dinero. Asimismo, la implementación de este modo de trabajo permite aumentar la eficacia y la eficiencia, pues los objetivos siempre serán cumplidos empleando para ello, la menor cantidad de materiales posibles. Lo que se traduce en la disminución de costos y el aumento de la productividad.

Kaizen, sólo el trabajo en equipo permite obtener resultados exitosos

El Kaizen es una herramienta, que permite afianzar los lazos entre los diferentes integrantes que conforman los equipos de trabajo dentro de la organización. De esta manera, los empleados podrán identificar objetivos comunes y trabajarán mancomunadamente para alcanzar los objetivos planteados dentro del proceso de producción.

Un elemento fundamental a la hora de garantizar que el Kaizen sea exitoso, es la comunicación, ya que la trasmisión de los mensajes correctos, a las personas indicadas y en el momento justo, permitirá que las acciones se traduzcan en resultados de calidad.

Teoría de las restricciones (TOC), una herramienta para mejorar los puntos débiles

La teoría de las restricciones (TOC) supone la evaluación de todas las fases del proceso productivo, para determinar de esta manera cuales suponen retrasos y trabas que impiden el cumplimiento de los objetivos en los lapsos estimados. De forma que puedan realizarse adaptaciones, como parte de un proceso de mejora continua, que implica el monitoreo constante para mejorar errores y optimizar los procesos.

Una forma de trabajo estandarizada permitirá que los esfuerzos se dirijan hacia un mismo objetivo

La estandarización de trabajo, resulta ser una actividad fundamental para adaptar los métodos y conseguir que las acciones se dirijan al logro de objetivos comunes.  Definir una metodología única permitirá realizar todas las fases del trabajo con las mejores prácticas, consiguiendo un proceso armónico, que tendrá como resultado un proceso de calidad.   

Dentro de los principales beneficios de la estandarización destacan, la reducción del tiempo de ejecución de las operaciones y el establecimiento de bases que sirven como punto de partida para mejorar continuamente los procesos.

Principios básicos del Lean Manufacturing

La práctica del Lean Manufacturing, además de optimizar todos los procesos asociados a la cadena de producción, se funda en una filosofía de mejora continúa para obtener productos de calidad. Asimismo, permite fortalecer los equipos de trabajo y mejorar la metodología para crear un ambiente de trabajo productivo y cordial.

Dentro de los principios básicos destacan:

Hacerlo de forma correcta desde el principio

Parte del principio de cero errores, para garantizar la purificación del sistema productivo en cada una de sus fases. Para lograr la meta, es fundamental evaluar la cadena, detectar los errores y corregirlos de forma inmediata.

Ahorro y disminución de costes

Se parte del postulado que indica que lo necesario será lo justo, es decir, que debe garantizarse el cumplimiento de los objetivos, haciendo uso de la menor cantidad de materiales posibles. Asimismo, las actividades incluidas solo deben ser aquellas que agreguen valor al producto.

Plan de mejora continúa

Para cumplir con los parámetros de calidad ofrecidos al cliente, es fundamental monitorear constantemente cada una de las fases que conforman el proceso productivo, para en caso de ser necesario realizar los ajustes correspondientes, para mejorar o aumentar de forma significativa la productividad y reducir costes.