A la poderosa y grande Google, le fue impuesta recientemente una multa de 2.420 millones de Euros por parte del Departamento de Competencia Comunitario debido a su abuso de posición dominante en el servicio de comparación de compras On line, lo cual le ha obligado a ceder ante la UE.

De hecho, esta ha sido la sanción más alta hasta ahora en la historia de la UE impuesta a una empresa, en este caso a Google y es que debido a la violación de la leyes antimonopolio o por sacar provecho de su privilegiada cuota de mercado en perjuicio de sus competidores; la misma le da un plazo de 90 días para que demuestre que pone fin a su conducta o en caso contrario sería nuevamente sancionado. Hoy ya Google tiene una conducta totalmente distinta y ha accedido a repartir mejor la torta al separar el servicio de comparación de precios para productos.

El portavoz de Google, Al Verney, ha informado que ahora el servicio de comparación de precios competirá en igualdad de condiciones, tal y como si se tratara de un negocio separado, yendo a subasta como todos los demás.

La Unión Europea amenaza el imperio de Google

En consecuencia, no habrá espacios reservados ni destacados para los productos de Google Shopping en ninguno de los 14 países de la UE, tampoco en Suiza y Noruega; solo se convertirán en productos destacados si en efecto ofrecen la mejor oferta. Aun así, Google tiene ventajas por ser una empresa con grandes dimensiones y poder económico como para imponerse en la subasta, por esta razón, la empresa tiene prohibido financiar las pujas con los fondos procedentes de su negocio principal.

Google otorgaba un puesto de preferencia a sus productos y con eso una indiscutible ventaja de cara a sus competidores, de hecho, los 10 primeros resultados en la primera página de búsqueda son los que reciben el 95% de las entradas o clicks y el 35% de los clicks se los lleva el primero de media, pero esto era más ventajoso aun en los dispositivos móviles.

Por una parte, Google debe garantizar que aunque sus departamentos se ubiquen bajo el mismo techo, las mismas funcionan de manera interrumpida y por la otra parte, la Unión Europea estará llevando adelante revisiones de control y si lo solicita el caso, pedirán documentación pertinente por un tiempo aún no determinado.

Vestager ha afirmado que su equipo se mantendrá alerta en los próximos meses a fin de constatar que si han sido o no efectivas las medidas que Google ha tomado, así que en sus manos está demostrar que están cumpliendo con la decisión y mientras tanto nosotros les estaremos observando.