Los negocios son un tema bastante complicado, especialmente cuando no hay facturación ni rentabilidad en el entorno, lo que los ahoga con todos los pasivos que toda organización empresarial posee. Vulcano es un astillero histórico que cuenta con más de 100 años. Por allí han pasado grandes trabajadores que le han dado un gran beneficio al territorio Vigués. Lamentablemente se dio a conocer una noticia lamentable con respecto a ellos.

Resulta que después de percatarse que las deudas que tienen han colapsado todas las cuentas de la empresa, han decidido solicitar una liquidación para poder tener una luz al final del túnel. Son más de 70 empleados que se encuentran en la nómina y que dependen de esta decisión para poder obtener sus ingresos.

El juzgado de lo Mercantil número 3 de Vigo será el encargado de gestionar el trámite.  Hay mucha expectativa en relación a este tema. Sin embargo, aún no se ha dado a conocer ninguna oferta oficial para adquirir la organización o algunas de sus concesiones que le permitan operar en aguas españolas. Esto es algo que los sindicatos habían pedido desde hace mucho tiempo, donde han visto como sus trabajadores han perdido sus posiciones económicas debido a todos los problemas que enfrenta la institución.

Tal es la gravedad del asunto que hace días Vulcano hizo entrega de manera oficial de su último buque denominado, Villa de Teror, un magnífico ferri. La embarcación se encuentra ahora en las filas de Transmediterránea. Este buque es uno de los más modernos de Vucano, sin embargo tuvo muchas dificultades para construirlos debido a los mismos problemas económicos. La entrega hacia la otra empresa estaba prevista para mediados de mayo. Sin embargo por inconvenientes administrativos se llevó a cabo dos meses después.

Todo se resolvió después de la intervención de diferentes organismos del estado como la Xunta y el Instituto Gallego de Promoción Económica, que finalmente dio el visto bueno a finales del mes de marzo.

Lamentablemente lo que le ha sucedido a Factorías Vulcano no es reciente

Ya desde el año 2010 entró en concurso de acreedores y recibió algunos fondos de Xesgalicia. No obstante no fue una solución a largo plazo, donde siguió padeciendo problemas que colapsaron todas sus posibilidades. Es lamentable ver como una organización que lleva 100 años desde que fue fundada, termine sus días de esta manera.

Fue fundada en el año 1919 como un taller de reparación de barcos y locomotoras por un emigrante argentino llamado Enrique Lorenzo. Fue en 1927 cuando consiguió su primer contrato de construcción de una gabarra. A raíz de esto se empiezan a abrir en diferentes procesos marítimos.

Esperemos que todo se lleve a cabo de la mejor manera para que tanto los accionistas como trabajadores reciban su beneficio económico.