Uno de los temas más polémicos de los últimos tiempos es el del feminismo, un movimiento que se define como protectora de todos aquellos crímenes cometidos contra las mujeres en todas sus edades.

Al principio no se le dio la importancia que requerían, pero con el pasar del tiempo se fueron haciendo más fuerte hasta llegar a lo que es hoy. Actualmente ya hay leyes y muchos proyectos que están tomando en cuenta sus solicitudes para una vida más justa.

Esto no es lo que sucedió con el partido Unidas Podemos, ya que recientemente lanzaron tres leyes que van en contra en todo lo que han propuesto las feministas, especialmente las más radicales del sector.

A su juicio de aplicarse invadirían muchos de los derechos que tienen actualmente y harían su vida más miserable, siendo muy difícil ser competitivos en el mundo de hoy.  Los que tienen el poder han agrupado a la comunidad gay y a los feministas en el mismo grupo.

Uno de los puntos clave de los proyectos es que les da libertad a los niños para que puedan escoger siendo menor de edad si son de un sexo u otro. Lo inexplicable es que tiempo después podrán cambiarlo sin inconveniente.

Hace mucho contraste con las leyes para tener su licencia de conducir, ya que no puede tenerlo hasta cumplir la mayoría de edad. Un niño aún no tiene la madurez ni el razonamiento para tomar decisiones de esa magnitud.

En otros países como Inglaterra, esto ya está mucho más avanzado. Cuando alguien admite que se siente atrapado en el cuerpo sintiéndose de otro género inmediatamente tiene derechos que lo amparan ante la ley.

Las exigencias

Lo que exige la comunidad feminista es que sean tomadas en cuenta como una identidad propia y que no las mezclen con otros grupos como los antes mencionados. No tienen los mismos antecedentes ni objetivos.

El gobierno lo ha hecho sin consultar a ninguno de los miembros y por esto es que ha habido un malestar tan grande en cada una de las feministas.

Violencia sexual

Unos de sus grandes objetivos es erradicar para siempre la violencia sexual de las calles, y eso no sucede en el día a día ni se ven en los medios de comunicación. Es en cada uno de los hogares, el problema es que no traspasa los tribunales.

Son muchas las exigencias que hay actualmente y el trabajo que tiene el Ministerio de la Igualdad de cara a lo que viene en el futuro. Este movimiento seguirá creciendo a pasos agigantados y es imposible detenerlo. Llegó la hora de abrazarlos y darles un espacio en la sociedad civil.