Nada más allá de lo que normalmente ocurre en estos casos, donde los usuarios acceden a sitios web de pornografía e interactúan con cámaras web de lado y lado, frente al usuario una chica que en medio del coqueteo de rigor lleva al usuario conectado a su punto de excitación y masturbación para cortar la comunicación justo en ese momento, acto seguido llega un correo con una seria amenaza al usuario del sitio web y es a partir de aquí donde ya nada es normal.

Así inicia una pesadilla de la que ya son víctima más de 1.000 personas residentes en España y que sigue un juzgado de Alicante en espera de que se llegue al fondo de un asunto que amenaza con destruirles la vida.

El correo que recibe la víctima, es un aviso de que si no deposita en una cuenta bancaria, en el plazo establecido en el correo, la cantidad de dinero que se le exige y la cual puede ir entre los 1.000 y 8.000 euros, será colgado su vídeo masturbándose en su perfil público de la red social Facebook.

Esto ocurre al menos desde el año 2012, para entonces, un ciudadano de Alicante interpuso la denuncia informando que desde que visitó un determinado sitio web de pornografía, había sido víctima de amenaza por parte de varios individuos quienes sistemáticamente le extorsionaban, a partir de allí el juzgado que conoce la causa acumula cerca de 1.000 denuncias que proceden de varias partes de España.

Las mayores amenazas para la seguridad online se encuentran en sitios legítimos, como las webs porno

El proceso de investigación arroja que los dominios de las webs se ubican en Marruecos y Costa de Marfil, lo que hace bastante cuesta arriba avanzar en la identificación de los que se esconden detrás del lucrativo negocio que a la luz de las leyes se tipifica como una extorsión; a esto se une la cantidad de vacíos legales que tiene el internet.

Las pesquisas se habían archivado pero se reabrieron en el 2014 por orden del Tribunal Supremo, en el entendido que del examen de las actividades se pudo determinar la existencia de conexión delictiva entre las actuaciones de Alicante y Madrid y se hayan coincidencias como por ejemplo, que el idioma siempre es inglés, las cantidades de dinero que exigen siempre son las mismas, los mensajes de amenazas son iguales en su forma y contenido.

La investigación quedó a cargo del Grupo de Investigación Tecnológica de la Comisaría General de la Policía y desde que se reabrieron las investigaciones no han parado las denuncias, aunque aún no llegan a las personas responsables.

Un caso de gran magnitud que amenaza con colapsar al juzgado, donde destaca uno en particular donde la víctima demoro en pagar y le amenazaron que al publicar el vídeo lo harían con un texto falso donde le atribuían la masturbación a su excitación por un niño menor de edad, la víctima casi llegó al suicidio.